Viajar en marzo
Viajar en marzo Foto: Foto generada con IA

Para muchos jubilados, marzo es el mejor momento del año para viajar: los precios bajan, el clima sigue siendo agradable y los destinos turísticos más populares recuperan su ritmo tranquilo. Entre las opciones más buscadas aparece un pequeño pueblo de montaña en Mendoza que se está convirtiendo en un imán para quienes necesitan descanso, naturaleza y buena gastronomía: Valle de Uco, un rincón cordillerano donde la paz, el vino y el paisaje se combinan en una experiencia perfecta para quienes viajan sin apuros.

Ubicado entre valles verdes, ríos cristalinos y la imponente presencia de la cordillera, este destino ofrece exactamente lo que muchos jubilados buscan en esta etapa de la vida: silencio, aire puro, gastronomía casera y actividades suaves que permiten disfrutar del entorno sin exigencias físicas. En marzo, además, las temperaturas oscilan entre los 15 y los 25 grados, ideales para caminar, descansar en una plaza arbolada o degustar un vino regional en una terraza con vista a las montañas.

Valle de Uco. Fuente: Turismo Mendoza
Valle de Uco. Fuente: Turismo Mendoza

Por qué visitar Valle de Uco

Uno de los mayores atractivos de este pueblo es su ruta del vino artesanal, donde pequeños productores abren las puertas de sus bodegas familiares. No se trata de experiencias masivas ni comerciales, sino de degustaciones íntimas en las que cada anfitrión cuenta la historia de sus viñas, el origen de su cepa y los secretos transmitidos de generación en generación. Para los jubilados, este tipo de actividades —tranquilas, personalizadas y culturales— suelen ser las más valoradas.

La gastronomía acompaña esta experiencia: restaurantes de cocina regional, panaderías de horno a leña y ferias de productos caseros completan un circuito perfecto para quienes desean desconectarse del ritmo urbano. Las opciones incluyen platos tradicionales de montaña, carnes ahumadas, pastas caseras y postres con frutos de la zona. Todo servido sin apuros y con la calidez típica de los pueblos cordilleranos.

Valle de Uco, Mendoza. Foto: Wikipedia.

El contacto con la naturaleza es otro punto fuerte. Valle de Uco cuenta con senderos de baja dificultad que bordean arroyos, miradores a los que se accede en caminatas cortas y excursiones en vehículo para quienes prefieren evitar el esfuerzo físico. También hay balnearios naturales donde sentarse a leer, contemplar el paisaje o simplemente escuchar el sonido del agua.

Quienes ya visitaron este destino destacan la sensación de “tiempo detenido” que se vive allí: no hay bocinazos, no hay multitudes, no hay apuros. Solo calles tranquilas, vecinos amables y una inmensa vista a la cordillera que cambia de color a lo largo del día.

Para los jubilados que buscan viajar en marzo, este pueblo de montaña se presenta como una de las mejores alternativas del país: accesible, seguro, sereno y cargado de belleza. Un lugar donde la vida se desacelera y cada día se disfruta en calma, entre un vaso de vino artesanal y el susurro del viento cordillerano.