Playa de Los Acantilados.
Playa de Los Acantilados. Foto: Instagram @losacantiladospueblodemar

Mar del Plata es sinónimo de verano, playa y movimiento constante. Sin embargo, lejos de los balnearios más concurridos y del ruido del centro, la ciudad también ofrece espacios tranquilos y poco explorados, ideales para quienes buscan disfrutar del mar con más calma y contacto con la naturaleza.

Hacia el sur de la ciudad, se esconden algunas playas de acceso gratuito que sorprenden por sus paisajes abiertos, su entorno natural y una atmósfera mucho más relajada. Son rincones que permiten desconectar del ritmo urbano y vivir la costa marplatense desde una perspectiva distinta.

Tres playas tranquilas y llenas de encanto. Foto: Instagram @capturando_mardel

En ese contexto, la cuenta de Instagram @viajarenfoco, a cargo de María Laura Vázquez, compartió una selección de tres playas imperdibles, ubicadas hacia el sur de la ciudad, que se destacan por su belleza natural y por estar lejos de la multitud. Espacios poco conocidos que invitan a desconectar y a redescubrir la costa marplatense desde otro lugar.

Verde Mundo

Ubicada bien al sur de Mar del Plata, en el barrio San Jacinto, esta reserva forestal sorprende con playas de arena clara y un entorno casi intacto. Llegar hasta allí ya es parte de la experiencia: hay que atravesar tamariscos y enormes médanos, que aportan belleza y garantizan privacidad.

Pero el recorrido vale la pena, ya que el resultado es un verdadero oasis natural, ideal para quienes buscan desconectar lejos del ruido y las multitudes.

Playa Verde Mundo, Mar del Plata. Foto: Instagram @capturando_mardel

Playa San Carlos

Ubicadas también hacia el sur de Mar del Plata, estas playas son conocidas por ofrecer algunos de los amaneceres más lindos de la ciudad. Es importante tener en cuenta que el acceso es pronunciado y puede resultar resbaladizo, por lo que se recomienda extremar los cuidados si se visita con chicos o personas mayores.

Playa San Carlos. Foto: Instagram @la_arcana

Playa de Los Acantilados

Se trata de extensas playas enmarcadas por imponentes formaciones de rocas volcánicas, con millones de años de antigüedad. El paisaje es impactante, pero es importante extremar los cuidados: no instalarse cerca de las paredes de los acantilados, ya que pueden producirse desmoronamientos, y evitar acercarse al borde para sacarse fotos, especialmente en zonas inestables.

Playa de Los Acantilados. Foto: Instagram @losacantiladospueblodemar

Con entornos casi vírgenes, vistas abiertas y una atmósfera serena, estas playas demuestran que Mar del Plata todavía guarda secretos por descubrir. Solo hace falta animarse a salir del circuito clásico, respetar el entorno natural y disfrutar de la costa a otro ritmo.

Muy cerca de Mar del Plata: el pueblo escondido con menos de 1.000 habitantes, amaneceres inolvidables y una paz única

A solo 25 kilómetros de Mar del Plata, existe una pequeña localidad costera que muchos todavía no conocen. Se trata de La Caleta, un pueblo de menos de mil habitantes ubicado entre Mar de Cobo y Santa Clara del Mar, dentro del partido de Mar Chiquita, al que se accede por la Ruta Provincial N°11.

Con playas amplias y poco concurridas, calles de tierra y un entorno donde el bosque se mezcla con el mar, La Caleta se consolidó en los últimos años como un destino elegido por quienes buscan descanso, silencio y contacto directo con la naturaleza, lejos del ritmo intenso de los grandes centros turísticos.

La Caleta, Mar Chiquita. Foto: Instagram @lacaletahostal

El crecimiento del pueblo es relativamente reciente: su desarrollo comenzó hace poco más de una década, por lo que todavía conserva una impronta simple y despojada. Su cercanía con Mar de Cobo —que tiene unos 3.000 habitantes— y con Mar Chiquita, conocida por la albufera que conecta la laguna con el mar, le suma atractivo a la zona para recorrer distintos paisajes en pocos kilómetros.

Uno de los principales rasgos de La Caleta es su ambiente relajado. No hay grandes avenidas ni concentraciones comerciales, y el ritmo cotidiano invita a bajar un cambio. Los visitantes destacan la amabilidad de los vecinos, la ausencia de ruidos molestos y la posibilidad de disfrutar de la playa incluso en plena temporada alta.

La Caleta, Mar Chiquita. Foto: NA.

Otro de sus grandes atractivos son los amaneceres sobre el mar y los atardeceres, que se disfrutan sin ningún obstáculo visual. A diferencia de lo que ocurre en ciudades con edificios altos, donde el sol se posa directamente sobre el horizonte, regalando postales que se repiten cada día y que se han convertido en un verdadero espectáculo del lugar.