Cuánto cuesta comer de parado en las pizzerías de Corrientes
Cuánto cuesta comer de parado en las pizzerías de Corrientes Foto: Instagram Banchero

Cuando se habla de pizza porteña, el nombre que suele aparecer primero es Güerrín. Sin embargo, quienes conocen de verdad el ritual de comer pizza de parado en la Avenida Corrientes saben que hay otros dos templos históricos que compiten cabeza a cabeza desde hace décadas: Banchero y Las Cuartetas. Ambos forman parte del ADN gastronómico de Buenos Aires y ofrecen una experiencia tan auténtica como sabrosa, ideal para quienes buscan comer bien, rápido y sin formalidades.

Pero en un contexto donde los precios cambian constantemente, surge la pregunta clave: ¿cuánto cuesta hoy comer pizza de parado en estos clásicos? Acá te lo contamos, con detalles, diferencias y por qué siguen siendo paradas obligadas.

Comer pizza de parado: una tradición que no pierde vigencia

La costumbre de comer pizza de parado no es solo una cuestión práctica. Es un rito urbano: llegar, apoyar el plato en la barra, comer con fainá y seguir camino. En Corrientes, esta forma de comer sigue viva y se mantiene fuerte en locales históricos que conservan recetas, hornos y estilos bien definidos.

Banchero y Las Cuartetas representan dos escuelas distintas de la pizza porteña, pero ambas fieles al mismo espíritu.

Pizzería Banchero: la cuna de la fugazzeta rellena

Dónde conviene comer de parado Foto: Banchero

Ubicada sobre Avenida Corrientes, Banchero es sinónimo de pizza generosa, con abundante queso y sabores bien marcados. Es, además, el lugar donde nació la legendaria fugazzeta rellena, uno de los platos más icónicos de Buenos Aires.

¿Cuánto cuesta comer de parado en Banchero?

Los precios son más altos que en pizzerías de barrio, pero acordes a su fama y tamaño de porciones:

  • Porción de muzzarella: desde $5.500
  • Fugazzeta rellena (porción): desde $6.500
  • Fainá: alrededor de $2.500
  • Gaseosa o agua: desde $2.800

Con una porción y fainá, el gasto promedio por persona ronda los $8.000 a $9.000, dependiendo de la elección.

¿Cómo es la experiencia?

La barra suele estar siempre llena, especialmente de noche. Las porciones son grandes, el queso abunda y el ambiente es ruidoso, clásico y genuinamente porteño. Ideal para quienes buscan una pizza potente y bien calórica.

Dirección: Av. Corrientes 1300, CABA

Las Cuartetas: pizza equilibrada y espíritu clásico

Las Cuartetas. Foto: Instagram @lascuartetaspizza
Las Cuartetas. Foto: Instagram @lascuartetaspizza

Unos metros más allá, Las Cuartetas es otro emblema histórico. Fundada en 1932, se destaca por una pizza algo más equilibrada, con masa esponjosa y menos grasa que otros locales tradicionales.

¿Cuánto cuesta comer de parado en Las Cuartetas?

En general, los precios son similares o levemente más bajos que Banchero:

  • Porción de muzzarella: desde $5.000
  • Especial o napolitana: desde $5.800
  • Fainá: alrededor de $2.300
  • Bebidas: desde $2.700

El ticket promedio por persona suele quedar entre $7.500 y $8.500.

¿Qué la distingue?

Las Cuartetas es muy elegida por quienes buscan equilibrio entre masa, queso y salsa. También se destaca por su rapidez: el recambio en la barra es constante, ideal para comer algo rápido antes del teatro o el cine.

Dirección: Av. Corrientes 838, CABA

Banchero o Las Cuartetas: ¿cuál conviene más?

La elección depende del gusto personal:

  • Más queso y contundencia: Banchero
  • Sabor clásico y equilibrio: Las Cuartetas
  • Precios similares: leve ventaja para Las Cuartetas
  • Experiencia histórica: empate técnico

Ambas mantienen viva la esencia de la pizza porteña de parado, esa que no necesita mantel ni cubiertos sofisticados.

Una experiencia porteña que vale cada peso

En tiempos donde salir a comer puede volverse un lujo, comer pizza de parado en Corrientes sigue siendo una opción accesible, auténtica y profundamente porteña. Más allá de Güerrín, Banchero y Las Cuartetas demuestran que la tradición sigue viva, con sabores que atraviesan generaciones.

Ir, pedir una porción, sumar fainá y comer apoyado en la barra sigue siendo uno de los grandes placeres simples de Buenos Aires.