El pueblito a 127 km de Buenos Aires ideal para comer asado a la cruz, picadas de campo y empanadas caseras
Para una escapada de un día o un fin de semana, este pequeño pueblo bonaerense ofrece una combinación difícil de encontrar: buena gastronomía, naturaleza y una pausa necesaria a pocos kilómetros de la ciudad.

En medio del auge de las escapadas de cercanía, cada vez más viajeros buscan destinos que ofrezcan algo distinto: menos gente, más naturaleza y una experiencia auténtica. En ese mapa de lugares por descubrir aparece Espora, un pequeño pueblo ubicado a 127 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, específicamente en el partido de San Andrés de Giles, se perfila como una alternativa ideal para desconectar.
Rodeado de estancias, caminos de tierra y silencio rural, Espora mantiene un ritmo pausado que contrasta con la intensidad urbana. Allí, el tiempo parece transcurrir de otra manera, entre almuerzos largos, caminatas al aire libre y sabores que remiten a la tradición. Conocé todo sobre este pueblito en esta nota.

Parrilladas y almacenes de campo con sabores imperdibles: todo lo que podés encontrar en Espora
Uno de los principales atractivos del pueblo es su gastronomía. Lejos de las propuestas sofisticadas, Espora apuesta por lo simple y lo auténtico: asado a la cruz, empanadas caseras y picadas con productos regionales.
Entre los espacios más elegidos se encuentra Las Goya Glamping & Bar, donde la parrilla se combina con un entorno natural y la posibilidad de alojarse en domos bajo las estrellas. También se destaca Estancia Chica, una opción que suma comodidades como pileta en temporada de verano.

Otro punto clave es el tradicional Almacén Espora, que conserva su estructura original desde 1908 y ofrece clásicos como sándwiches de bondiola, papas al disco y picadas con quesos y embutidos locales.

Desde cabalgatas hasta glamping: qué se puede hacer en Espora
Más allá de la mesa, Espora propone una conexión directa con el entorno rural. Sus caminos invitan a recorrerlos a pie o en bicicleta, mientras que las estancias cercanas ofrecen cabalgatas y actividades al aire libre.
Uno de los puntos más emblemáticos es su antigua estación ferroviaria, que aún se mantiene en pie como símbolo del pasado del pueblo y testimonio de una época en la que el tren era el corazón de la vida local.
Para quienes buscan una experiencia diferente, el glamping aparece como una alternativa atractiva: dormir en medio de la naturaleza, pero con las comodidades modernas.

Cómo llegar a Espora en tren y en transporte público desde Buenos Aires
En auto:
Llegar a Espora en auto es relativamente sencillo. En auto, el recorrido incluye el Acceso Oeste hasta Luján y luego la Ruta Nacional 7, con un tramo final de camino rural. También es posible combinar tren y transporte local para acceder sin vehículo propio.
En tren + colectivo/remís:
- Tomar el tren Ferrocarril Sarmiento desde Once hasta Luján.
- Desde Luján, hay dos alternativas:
- Tomar un colectivo hacia San Andrés de Giles.
- O ir directamente en remís/taxi.
Desde San Andrés de Giles (o desde Luján), el último tramo hasta Espora es por camino rural, por lo que lo más práctico es un remís o traslado local. Este último tramo (unos 8 km de tierra) no suele tener transporte público regular.
En colectivo desde CABA:
- Tomar un micro de larga distancia o colectivo hacia San Andrés de Giles (salen desde Retiro o zonas cercanas).
- Desde allí, un remís o traslado local hasta Espora.
En un contexto donde destinos como San Antonio de Areco o Carlos Keen suelen concentrar mayor afluencia de turistas, Espora aparece como una opción menos explorada, ideal para quienes buscan tranquilidad sin resignar buena comida ni paisajes.
Sin grandes estructuras ni turismo masivo, Espora se consolida como uno de esos lugares que se recomiendan de boca en boca. Su encanto radica precisamente en eso: en lo simple, en lo auténtico y en la posibilidad de disfrutar sin apuros.

















