Las aguas termales les hacen bien a los jubilados: los importantes beneficios para la salud en la tercera edad, según la ciencia
Una visita de los adultos mayores a estos predios trae buenas noticias para el bienestar de ellos. Tres motivos que dio la ciencia acerca de las mejoras en su salud.

A la hora de realizar planes siendo jubilado, acudir a un centro de aguas termales aparece como una de las mejores opciones. Más allá del disfrute de estar en contacto con el agua, hay beneficios para la tercera edad que mejoran el bienestar y aportan buenas noticias a la salud.
A lo largo del tiempo, se han hecho investigaciones que prueban los efectos positivos en las personas adultas mayores al entrar en contacto con estos sitios. En Argentina, hay muchos centros de aguas termales para disfrutar, con distintas propuestas y precios para todos los bolsillos.

Principalmente, se desprenden tres motivos que alientan a los jubilados a visitar parques termales y disfrutar de sus efectos positivos para la salud.
Aguas termales y jubilados: los grandes beneficios a la salud de los adultos mayores
Mejora la presión arterial, el sueño y la calidad de vida
Un informe de la editorial Springer Nature, llamado “Calidad del sueño y calidad de vida en pacientes mayores con hipertensión tras el baño nocturno en aguas termales”, indica que la salud se ve afectada para bien ante el contacto con este tipo de lugares.

Enfocados en adultos mayores, bañarse en estas aguas se vincula con una mejora en la prevención de la hipertensión. La relajación que produce ayuda a regular de mejor manera el sistema nervioso autónomo y la termorregulación del cuerpo.
Incluso se recomienda probar estos baños de noche, ya que tienen un impacto directo sobre la calidad de sueño, un factor fundamental para el bienestar de las personas de la tercera edad.
Menos dolores físicos
La terapia con agua que se puede llevar adelante en este tipo de piletas es un gran alivio contra el dolor crónico, según indica el Centro Nacional de Información Biotecnológica de Estados Unidos. Además, se remarca una mejora en la articulación y un refuerzo para combatir la discapacidad funcional en los adultos mayores que padecen dolores lumbares crónicos o problemas musculares.

La respuesta estaría en la combinación de calor, flotación y presión hidrostática, que alivia el dolor y permite que las personas mayores tengan más autonomía para moverse.
Mayor circulación y prevención en enfermedades cardiovasculares
Las aguas termales, gracias a su calor, producen vasodilatación. Este fenómeno produce un aumento del flujo sanguíneo a tejidos y órganos. Baños regulares en estos lugares son una herramienta clave para la prevención de enfermades crónicas, como la hipertensión y ciertos riesgos cardiovasculares.

La información fue compartida por la prestigiosa revista Nature, en el estudio llamado “Efectos preventivos y promotores del baño habitual de spa caliente en personas mayores en Japón”.


















