Cómo cuidar el colon: los hábitos y alimentos que recomienda Harvard.
Cómo cuidar el colon: los hábitos y alimentos que recomienda Harvard. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

Con dietas cada vez más ricas en alimentos procesados, altos niveles de estrés crónico, uso excesivo de medicamentos y falta de actividad física, las enfermedades digestivas no son una novedad. Teniendo en cuenta que este padecimiento afecta cada vez a más personas, especialistas de la prestigiosa Harvard Medical School pusieron el foco en un factor clave: la alimentación.

Según sus últimas recomendaciones, seguir una dieta equilibrada y adoptar hábitos saludables puede marcar la diferencia en la prevención de la diverticulitis, una de las afecciones más frecuentes del colon.

Diverticulitis: el trastorno intestinal que inflama o infecta el intestino
La diverticulitis es la inflamación o infección de pequeñas bolsas (divertículos) en el revestimiento del colon, a menudo causada por la acumulación de bacterias.

La dieta ideal para proteger el colon, según Harvard

Lejos de antiguas creencias, los expertos aseguran que no es necesario eliminar alimentos como frutos secos, semillas o pochoclos. De hecho, estudios recientes demostraron que no aumentan el riesgo de inflamación, por lo que vuelven a ser recomendados dentro de una dieta saludable.

El eje principal está en el consumo de fibra dietética, con una ingesta diaria sugerida de entre 25 y 30 gramos. Para alcanzarla, se recomienda priorizar:

  • Verduras frescas.
  • Frutas.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales.
  • Frutos secos y semillas.

Este tipo de alimentación favorece el tránsito intestinal, reduce la presión en el colon y contribuye a una microbiota saludable.

Frutas, alimento, fibra, dieta saludable. Foto: Unsplash
Una dieta rica en fibra (20-35g diarios) mejora la salud digestiva, previene el estreñimiento, controla el azúcar en sangre y reduce el colesterol. Foto: Unsplash.

Los factores que aumentan el riesgo de padecer diverticulitis

Un estudio supervisado por Harvard, que incluyó a más de 175.000 adultos, identificó los principales factores de riesgo de diverticulitis:

  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Falta de actividad física.
  • Diabetes tipo 2.
  • Consumo elevado de carne roja.

En este sentido, los especialistas recomiendan limitar la ingesta de carnes rojas, especialmente procesadas, y apostar por una dieta basada en plantas.

Además de la alimentación, el estilo de vida cumple un rol fundamental. Mantenerse activo con al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado y asegurar una correcta hidratación son pilares para prevenir problemas intestinales.

El ejercicio moderado y regular es fundamental para cuidar el colon, ya que estimula la peristalsis (movimiento intestinal), alivia el estreñimiento y reduce la inflamación. Foto: Freepik.

Estos hábitos no solo mejoran la digestión, sino que también ayudan a reducir la inflamación y promueven un envejecimiento más saludable.

Cuándo consultar al médico

Reconocer los síntomas a tiempo es clave para evitar complicaciones. La diverticulitis puede manifestarse con:

  • Dolor abdominal persistente (especialmente en el lado izquierdo).
  • Fiebre.
  • Náuseas o vómitos.
  • Cambios en el tránsito intestinal.

Desde la Harvard Medical School advierten que cualquier sangrado rectal debe ser evaluado por un profesional. Si es abundante o se acompaña de mareos o desmayos, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud.

Dolor de panza; dolor abdominal. Foto: Pexels.
La diverticulitis puede ser grave, especialmente en adultos mayores, por lo que se requiere atención médica inmediata ante síntomas agudos. Foto: Pexels.

Las nuevas recomendaciones reflejan así un cambio importante en el abordaje de la enfermedad diverticular: ya no se trata solo de evitar ciertos alimentos, sino de construir un estilo de vida integral que combine nutrición, actividad física y control de factores de riesgo.

De esta manera, cuidar el colon deja de ser una cuestión puntual para convertirse en un hábito cotidiano, con impacto directo en la calidad de vida.