Se conmemora cada primer viernes de marzo.
Se conmemora cada primer viernes de marzo. Foto: SanCor Salud

En un mundo donde la hiperconectividad parece ser la norma, hacer una pausa no es solo un lujo, sino una necesidad para la salud integral. En el marco del Día de la Abstinencia Digital, desde SanCor Salud invitaron a reflexionar sobre cómo el uso excesivo de los dispositivos influye en el bienestar del ser humano y qué pequeñas acciones se pueden tomar para recuperar el equilibrio físico y mental.

Cada primer viernes de marzo se conmemora el Día de la Abstinencia Digital, una iniciativa impulsada en 2009 por la organización estadounidense Reboot que propone desconectarse durante 24 horas de celulares, redes sociales y dispositivos electrónicos. El objetivo no es demonizar la tecnología, sino generar conciencia sobre su uso excesivo y recuperar espacios de bienestar físico, mental y social.

Mirar el celular más de lo que se cree

El uso constante ya forma parte de la rutina diaria. Un relevamiento reciente de la consultora Reviews.org indicó que las personas revisan su celular en promedio 186 veces al día, lo que equivale a aproximadamente una vez cada cinco minutos durante las horas despiertos.

Más allá del número exacto -que puede variar, según el estudio-, el dato revela un patrón claro: el chequeo es frecuente, automático y muchas veces inconsciente. No se trata solamente de falta de voluntad.

Las plataformas digitales están diseñadas para captar y retener la atención. El “scroll infinito”, las notificaciones constantes y las recompensas impredecibles activan circuitos cerebrales asociados a la dopamina, neurotransmisor vinculado al placer y la anticipación.

El resultado es una búsqueda permanente de estímulo: cuesta aburrirse, esperar estar sin hacer nada. Momentos que antes eran pausas naturales -una fila, un viaje corto, un silencio- hoy se llenan automáticamente con minutos de pantalla.

Día de la Abstinencia Digital
El uso constante del celular ya forma parte de la rutina diaria. Foto: SanCor Salud

Impacto en los vínculos y la atención

La hiperconectividad también impacta en la calidad de las relaciones. Sostener la mirada, escuchar sin interrupciones o tolerar el silencio se vuelve cada vez más desafiante. Incluso estar a solas con los propios pensamientos puede generar incomodidad si no hay un estímulo visual de por medio.

Desde SanCor Salud advierten que esta conducta sostenida puede contribuir a mayor estrés, fragmentación de la atención, alteraciones del descanso y dificultades en la regulación emocional, especialmente cuando el uso es prolongado y sin límites claros.

Distracciones con consecuencias reales

El uso del celular no solo afecta la concentración o el descanso: también puede tener consecuencias graves en la vía pública. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la distracción al volante es uno de los principales factores de siniestralidad y el uso del celular se posiciona como la causa más frecuente dentro de esas distracciones.

En Argentina, los siniestros viales provocan miles de muertes cada año. El riesgo no siempre se dimensiona: bajar la vista apenas tres segundos para leer un mensaje a 60 km/h implica recorrer más de 50 metros sin mirar el camino.

Las infancias y las pantallas como “solución rápida”

Otro fenómeno creciente es el uso de dispositivos digitales como recurso inmediato para entretener a niños pequeños. La Sociedad Argentina de Pediatría advierte que la sobreexposición a pantallas puede reemplazar experiencias fundamentales para el desarrollo -como el juego activo, la interacción social y la comunicación directa entre padres e hijos- lo que puede tener consecuencias negativas en el crecimiento integral de los niños.

Por eso, sus recomendaciones incluyen evitar la exposición a pantallas en menores de 2 años y limitar el tiempo de pantalla en los preescolares (de 2 a 5 años) a no más de una hora diaria con contenido educativo y acompañamiento de un adulto.

En esta línea, desde Fundación SanCor Salud también se promueven espacios de reflexión para acompañar a las familias en el desafío de criar en la era digital. En la charla “Conectados: acompañar en el mundo digital”, especialistas abordan cómo construir hábitos saludables y fortalecer el vínculo entre adultos y niños en un entorno cada vez más atravesado por la tecnología.

Celular; conducir; manejar. Foto: Unsplash

5 recomendaciones para aplicar una pausa frente a la hiperconectividad

La abstinencia digital propone algo simple: detenerse. Es decir, observar cuánto tiempo dedicamos a la pantalla y cuánto a otras experiencias. No se trata de desconectarse para siempre, sino de recuperar el control.

Los pequeños cambios que pueden marcar la diferencia son los siguientes:

  • Dejar el celular fuera de la habitación al dormir.
  • No llevarlo a la mesa durante las comidas.
  • Salir a caminar o hacer deporte sin el dispositivo.
  • Establecer horarios de desconexión en el hogar.
  • Desactivar notificaciones no esenciales.