¿De qué depende la calidad del sueño?
¿De qué depende la calidad del sueño? Foto: ChatGPT.

Durante años, se creyó que la idea de dormir muchas horas era sinónimo de un buen descanso. Sin embargo, una nueva investigación puso en duda esta creencia y propone, en cambio, una mirada mucho más compleja de cómo funciona el sueño, el descanso y hasta la reparación del cuerpo cuando dormimos.

El estudio, liderado por Giulio Bernardi en la Escuela de Estudios Avanzados IMT Lucca, reveló que la calidad del descanso no depende únicamente del tiempo que pasamos durmiendo, sino de qué es lo que ocurre en nuestra mente mientras dormimos. Los resultados indican que la experiencia subjetiva del sueño juega un papel clave en cómo percibimos el descanso cuando despertamos.

Dormir; insomnio; sueño. Foto: Unsplash.
Según un estudio, entre más profundo es el sueño, mejor dormimos.

Dormir no es lo mismo que descansar: qué descubrieron los científicos

Para llevar adelante la investigación, los especialistas analizaron a 44 adultos sanos que pasaron varias noches en un laboratorio del sueño. Durante ese período, los participantes fueron despertados más de mil veces en total, lo que permitió registrar su actividad cerebral y sus experiencias mentales justo antes de abrir los ojos.

Uno de los hallazgos más importantes fue que la sensación de haber dormido profundamente no siempre coincidía con los indicadores biológicos tradicionales del descanso. Es decir, el cuerpo podía cumplir con todas las fases del sueño, pero la percepción del descanso no necesariamente era la misma.

Apnea, problemas con el sueño. Foto: EFE
¿Cómo cuidar la calidad del sueño?

El estudio indica que las personas que se sentían más descansadas cuando tenían sueños vívidos e inmersivos, ya que se trata de experiencias oníricas, que se perciben como reales, con detalles claros y una fuerte sensación de estar viviendo dentro del sueño.

En cambio, cuando los sueños eran confusos, fragmentados o directamente no se recordaban, la sensación de descanso era menor, incluso si se habían dormido suficientes horas. “No toda la actividad mental durante el sueño se percibe igual: la calidad de la experiencia resulta determinante”, explicó Giulio Bernardi.

A lo largo de la noche, los científicos observaron un fenómeno llamativo: mientras la necesidad biológica de dormir disminuía, los participantes sentían que su descanso era cada vez más profundo.

Este cambio coincidía con un aumento en la intensidad de los sueños. Es decir, cuanto más vívidas eran las experiencias, mayor era la sensación de haber dormido bien. Para los especialistas, esto sugiere que el cerebro no solo descansa, sino que también “interpreta” ese descanso a través de los sueños.

Dencanso, sueño, dormir. Foto: Unsplash.

Sueños vívidos: una nueva forma de entender el descanso

Los resultados del estudio plantean que los sueños no son un simple complemento del dormir, sino una parte central del proceso. Incluso podrían actuar como un mecanismo que ayuda a sostener la sensación de descanso a lo largo de la noche. Según los investigadores, esto podría explicar porqué algunas personas se despierta muy cansadas a pesar de haber dormido durante varias horas, mientras otras se sienten renovadas con solo algunas horas de sueño.

Los investigadores retoman una teoría que cobra fuerza: los sueños funcionarían como “guardianes del sueño”, ayudando a mantener su continuidad y calidad, además de interactuar con los procesos biológicos que influyen en la experiencia del descanso.