Brasil se convirtió en un foco de interés científico por la gran cantidad de personas que superan los 110 años con buena salud. Foto: Unsplash.
Brasil se convirtió en un foco de interés científico por la gran cantidad de personas que superan los 110 años con buena salud. Foto: Unsplash.

La búsqueda de los secretos de la longevidad volvió a poner el foco sobre un fenómeno que sorprende a la comunidad científica internacional: la extraordinaria cantidad de supercentenarios que viven en Brasil.

Aunque el país sudamericano rara vez aparece entre las famosas “zonas azules” del planeta, varios de sus habitantes lograron superar los 110 años conservando niveles de lucidez, independencia y resistencia física poco habituales para edades extremas.

Luiz Carlos dos Santos, nacido el 1 de febrero de 1908 en Elói Mendes (Minas Gerais), es ampliamente reconocido por ser el hombre más viejo de Brasil. Foto: Rank Brasil

Ahora, un estudio publicado en Genomic Psychiatry y liderado por la genetista Mayana Zatz comienza a revelar algunas de las posibles explicaciones biológicas detrás de este fenómeno.

La investigación, desarrollada por especialistas del Centro de Investigación del Genoma Humano y Células Madre de la Universidad de São Paulo, plantea que Brasil podría convertirse en uno de los escenarios más importantes del mundo para comprender cómo ciertas personas alcanzan edades extremas sin perder funcionalidad física ni mental.

Brasil y el misterio de la longevidad extrema

Lejos de países tradicionalmente asociados con una alta esperanza de vida, como Japón o Italia, Brasil comenzó a llamar la atención de los científicos por una característica particular: su enorme diversidad genética.

Residente del asilo Lar São Vicente de Paulo, a sus 118 años de edad se comunica por gestos y es considerado un símbolo viviente de la historia de su país. Foto: Rank Brasil

Según explican los investigadores, la mezcla poblacional surgida tras siglos de inmigración europea, esclavitud africana y comunidades indígenas generó una combinación genética única en el mundo.

Los estudios realizados sobre más de mil brasileños mayores de 60 años identificaron millones de variantes genéticas nunca antes registradas, muchas de ellas vinculadas a funciones inmunológicas y mecanismos celulares relacionados con el envejecimiento.

“Esta laguna es especialmente limitante en la investigación sobre la longevidad, donde los supercentenarios mestizos pueden albergar variantes protectoras únicas invisibles en poblaciones más homogéneas genéticamente”, explica Mateus Vidigal de Castro, primer autor del trabajo científico.

Longevidad, tercera edad, vejez. Foto: Pexels.
Investigadores analizan cómo la diversidad genética brasileña podría influir en la longevidad extrema. Foto: Pexels.

El equipo brasileño lleva adelante un estudio longitudinal con más de 160 centenarios y 20 supercentenarios validados provenientes de distintas regiones del país. Entre ellos se encontraba la hermana Inah Canabarro Lucas, considerada la persona más anciana del mundo hasta su fallecimiento en abril de 2025, a los 116 años.

¿Qué descubrieron los científicos sobre los supercentenarios?

Los investigadores sostienen que las personas que alcanzan edades extremas presentan diferencias biológicas muy marcadas respecto del envejecimiento habitual.

Uno de los hallazgos más importantes está relacionado con el sistema inmunológico. Según el estudio, los supercentenarios conservan mecanismos celulares activos que permiten eliminar proteínas dañadas y responder mejor frente a enfermedades.

ADN; cromosoma; genética. Foto: Unsplash.
Científicos detectaron mecanismos inmunológicos y celulares inusuales en personas de edades extremas. Foto: Unsplash.

Además, presentan comportamientos inmunitarios inusuales, como una expansión particular de células T CD4+ con funciones citotóxicas, capaces de destruir células infectadas de manera similar a otras células defensivas del organismo.

Los análisis genéticos también detectaron variantes raras vinculadas a genes relacionados con la inmunidad, la estabilidad genómica y la protección celular.

Para los especialistas, esto sugiere que el envejecimiento extremo no necesariamente implica un deterioro completo del organismo, sino una adaptación biológica que permite mantener funciones esenciales durante más tiempo.

Los casos que sorprendieron a la ciencia durante la pandemia

Uno de los episodios que más llamó la atención de los investigadores ocurrió durante la pandemia de COVID-19.

Tres supercentenarios brasileños lograron sobrevivir al virus en 2020 antes de la llegada de las vacunas, desarrollando altos niveles de anticuerpos neutralizantes y respuestas inmunológicas consideradas excepcionales para personas de esa edad.

Zonas de alta vacunación en EE.UU. son también puntos calientes de covid-19
Tres supercentenarios brasileños lograron sobrevivir al virus en 2020 antes de la llegada de las vacunas.

Los científicos interpretan estos casos como una evidencia adicional de que algunos supercentenarios poseen mecanismos de resiliencia biológica extraordinarios. También destacan casos familiares particularmente llamativos. Entre ellos, una familia brasileña en la que una mujer cercana a los 110 años tiene sobrinas de 100, 104 y 106 años, una de ellas campeona de natación a los 100 años.

Según investigaciones previas, los hermanos de centenarios tienen entre cinco y 17 veces más probabilidades de alcanzar edades extremas.

Brasil y el futuro de la investigación sobre el envejecimiento

Los especialistas creen que Brasil podría desempeñar un papel clave en el desarrollo de nuevas investigaciones sobre envejecimiento saludable y medicina de precisión.

Ancianos, longevidad, hábitos saludables. Foto: Unsplash
El estudio sobre longevidad busca descubrir variantes genéticas que ayuden a mejorar la calidad de vida durante el envejecimiento. Foto: Unsplash.

Actualmente, gran parte de los estudios genéticos sobre longevidad se concentra en poblaciones europeas o asiáticas relativamente homogéneas, lo que podría dejar fuera variantes protectoras presentes en comunidades más diversas.

Por eso, los investigadores brasileños impulsan la ampliación de los estudios internacionales para incluir poblaciones mestizas y genéticamente diversas.

Como resume la genetista Mayana Zatz, los supercentenarios representan mucho más que casos excepcionales de supervivencia humana: “Encarnan la resistencia, la adaptabilidad y la resiliencia, precisamente las cualidades que la investigación biomédica debe desentrañar si el objetivo no es solo prolongar la esperanza de vida, sino mejorar la calidad de vida de las poblaciones que envejecen”.