Llega una ola de frío al AMBA
Llega una ola de frío al AMBA Foto: REUTERS

La semana avanza con un combo que se siente en la calle: lluvias intermitentes, ráfagas y un cambio brusco de temperatura en la Ciudad y el conurbano. El responsable es un proceso conocido como ciclogénesis, es decir, la formación o intensificación de un centro de baja presión que potencia la inestabilidad y sostiene las precipitaciones por más tiempo.

¿Qué es la ciclogénesis y por qué trae lluvia y viento?

En meteorología, la ciclogénesis refiere al desarrollo o fortalecimiento de un sistema de baja presión, capaz de favorecer nubosidad, tormentas, lluvias persistentes y vientos intensos cuando se combina con frentes y contrastes de masas de aire. En el caso del AMBA, el escenario se armó por la interacción entre aire más cálido y húmedo y el avance de aire frío, un choque que suele disparar tormentas y un descenso posterior marcado.

Jornada electoral con mucho frío Foto: NA

Hasta cuándo dura la inestabilidad en Buenos Aires

El patrón general muestra que las condiciones inestables se concentran en estas horas y tienden a mejorar gradualmente hacia el fin de semana, aunque el frío se queda. En otras palabras: la lluvia pierde protagonismo, pero entra con fuerza el aire polar, que deja mínimas invernales y una sensación térmica baja por el viento.

Pronóstico en el AMBA: día por día (tendencia)

Jueves 7/5: jornada todavía con precipitaciones y cielo cargado, con temperaturas moderadas para la época (en torno a 16–20°C según reportes) y viento que suma incomodidad, especialmente en zonas abiertas.

Viernes 8/5: aparece el cambio más notorio: baja fuerte de temperatura, con mínima cercana a 8°C y ráfagas que pueden rondar los 60 km/h, lo que empuja la sensación térmica hacia abajo.

Hasta cuándo sigue la lluvia en el AMBA Foto: NA

Sábado 9/5 y domingo 10/5: la atmósfera tiende a estabilizarse, con menos lluvia y momentos de mejora, pero continúan mínimas frías (aprox. 7–9°C en la tendencia difundida) y todavía puede persistir el viento.

Alertas y qué zonas pueden recibir lo más fuerte

Aunque en el AMBA el foco está puesto en lluvias y ráfagas, el fenómeno se enmarca en un evento más amplio con alertas amarillas y naranjas en distintas provincias por tormentas, viento y otros efectos asociados. En áreas bajo alerta naranja se mencionan acumulados de lluvia del orden de 60 a 90 mm, además de actividad eléctrica, posible granizo y ráfagas que pueden superar los 90 km/h.

Consejos prácticos

Si estás en CABA o GBA, estas medidas sirven para bajar riesgos cuando hay tormenta + viento:

  • No saques la basura y evitá que objetos livianos queden sueltos en balcones/terrazas (con ráfagas, vuelan).
  • Limpiá rejillas y desagües para ayudar al escurrimiento y reducir anegamientos.
  • Si manejás: bajá la velocidad, aumentá distancia y evitá calles con agua acumulada.
  • Con viento fuerte: prestá atención a ramas, cables y cartelería; si podés, evitá traslados innecesarios durante el pico de inestabilidad.

La ciclogénesis explica la seguidilla de lluvia y viento, pero el tramo más “molesto” se corre luego al frío: abrigo, cuidado con ráfagas y seguimiento de alertas oficiales hasta que el sistema termine de desplazarse.