Aumentó un 13% el precio de los biocombustibles en Argentina: qué implica para la nafta y el gasoil
Los biocombustibles integran un porcentaje obligatorio en las naftas y el gasoil comerciales. Los detalles del incremento del 13% comunicado por el Gobierno.

El Gobierno nacional autorizó un incremento de 13% en el precio de los biocombustibles, una decisión que ya se refleja en los surtidores y tiene influencia directa tanto en naftas como en gasoil. La medida fue oficializada a través de resoluciones conjuntas del Ministerio de Economía y del Ministerio de Desarrollo Productivo, en un contexto de ajustes en varios segmentos de la cadena energética y combustibles.
El aumento de los biocombustibles se dio luego de varias revisiones previas de este tipo de insumos, que integran un porcentaje obligatorio en las naftas y el gasoil comerciales. El ajuste se aplicó sobre los valores de corte en los mecanismos de mezcla de biocombustibles, que están regulados por norma y deben incorporarse a los combustibles líquidos tradicionales para su comercialización en el mercado interno.
La medida impacta en el precio final de los combustibles en las estaciones de servicio porque los biocombustibles -en particular el biodiésel y bioetanol- forman parte de la estructura de costos de la nafta y el gasoil. Por este motivo, la suba del 13% en el valor de estos componentes repercute en el precio de los combustibles tradicionales, que ya se actualiza en varias provincias y también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el esquema de mezcla obligatorio, el biodiésel representa un porcentaje fijo dentro del gasoil, mientras que el bioetanol es parte de la composición de las naftas. Cuando se eleva el precio de estos insumos, las estaciones de servicio trasladan en mayor o menor medida ese incremento al cliente final para compensar los costos adicionales, con ajustes que se traducen en centavos por litro en los diferentes cortes de nafta (como súper y premium) y en el gasoil.
Desde sectores vinculados a la producción de biocombustibles, destacaron que el ajuste era esperado, dado el contexto de suba de costos de insumos agrícolas y energéticos, aunque también advirtieron que un aumento demasiado elevado podría presionar sobre la inflación en combustibles afectando al bolsillo de los consumidores y al costo logístico de transporte de bienes y servicios. Según analistas, esta situación puede derivar en un efecto indirecto en la inflación general si los aumentos en combustibles se trasladan a otros sectores de la economía.
Por su parte, representantes de estaciones de servicio hicieron saber que la suba de los biocombustibles suele ser un factor relevante a la hora de analizar ajustes de nafta y gasoil. En este sentido, remarcaron que las variaciones en los biocombustibles constituyen un elemento más dentro de un conjunto de variables que inciden en el precio final al usuario, junto con impuestos, logística y tipo de cambio.
El impacto del aumento del precio de los biocombustibles se empezará a visualizar en los próximos días en los surtidores y será seguido de cerca tanto por economistas como por consumidores, que suelen monitorear las variaciones de precios de los combustibles ante cambios regulatorios o ajustes de insumos vinculados a la producción energética nacional.

Qué son los biocombustibles y cuál es su importancia
Los biocombustibles son combustibles de origen renovable que se producen a partir de materias primas agrícolas o biológicas, como la soja, el maíz o la caña de azúcar. En la Argentina, los más utilizados son el biodiésel, que se mezcla con el gasoil; y el bioetanol, que se incorpora a las naftas. Su uso está regulado por ley y forma parte de un esquema de cortes obligatorios, lo que significa que un porcentaje de los combustibles que se comercializan en estaciones de servicio debe contener estos componentes de origen vegetal.
La importancia de los biocombustibles radica en su aporte a la diversificación de la matriz energética, la reducción de la dependencia de combustibles fósiles y el impulso a las economías regionales ligadas al sector agroindustrial. Además, permiten disminuir las emisiones contaminantes en comparación con los combustibles tradicionales y generan empleo en distintas provincias productoras. Sin embargo, su precio y su regulación tienen un impacto directo en el valor final de la nafta y el gasoil, por lo que cada ajuste en sus costos suele ser seguido de cerca por el Gobierno, las petroleras y los consumidores.



















