Canasta escolar
Canasta escolar Foto: Foto generada con IA

La vuelta a clases 2026 llega en un contexto particular para las familias argentinas: la canasta escolar aumentó solo un 12% interanual, bastante por debajo de la inflación general, pero aun así el bolsillo sigue bajo presión. Ante este escenario, padres y madres desarrollaron nuevas estrategias para equipar la mochila sin recaer exclusivamente en supermercados o librerías tradicionales. La clave está en combinar compras inteligentes, economía colaborativa y búsqueda de precios en circuitos mayoristas.

El auge de las compras comunitarias

Una de las tendencias más fuertes de este año es la organización de compras grupales. Familias de un mismo grado forman “pools de compra” y se dirigen a barrios como Once, donde los precios caen notablemente al comprar por bulto. Por ejemplo, una carpeta lisa puede costar más de $3.000 en una librería de barrio, pero en el circuito mayorista baja a alrededor de $2.000 si se adquiere en cantidad. El ahorro en cuadernos Nº3 o repuestos de hojas puede llegar al 40%.

Este sistema no solo reduce costos individuales, sino que también fomenta la cooperación entre familias, generando una dinámica similar a la de los clubes de compra.

Canasta escolar, útiles escolares, NA
Canasta escolar, útiles escolares, NA

Trueque y reutilización: el regreso de la economía circular

Otro cambio notable es el crecimiento del trueque a través de aplicaciones y grupos comunitarios. Allí circulan guardapolvos, mochilas de temporadas pasadas y libros de texto en excelente estado, permitiendo que muchos hogares reduzcan el gasto a cero en varios rubros. Esta práctica refleja un cambio cultural: cada vez más familias priorizan reutilizar antes que comprar nuevo.

Reusar indumentaria o mochilas permite que el presupuesto escolar se concentre únicamente en los elementos de papelería que sí deben adquirirse nuevos.

Once como epicentro del ahorro minorista

Para quienes no desean comprar en volumen, Once sigue siendo un destino clave. Los precios suelen ser sensiblemente más bajos que en hipermercados y, además, muchos comercios aplican descuentos adicionales por pago en efectivo. Allí se consiguen cuadernos, carpetas y marcadores con diferencias importantes respecto al canal tradicional.

Según datos oficiales de la Ciudad, algunos valores actuales son: cuaderno escolar $7.612, cuaderno universitario $4.498, repuesto para carpeta $8.224 y marcadores escolares $3.931.

Canasta escolar, economía argentina
Canasta escolar, economía argentina

La importancia de comparar y combinar promociones

La fragmentación del consumo —comprar cada ítem donde conviene— se vuelve esencial. En este esquema, las billeteras virtuales suman un rol determinante. Servicios como Cuenta DNI ofrecen reintegros del 10% en librerías y hasta 20% en comercios de barrio, lo que reduce sensiblemente el monto final a pagar.

Además, muchos padres optan por escalonar las compras: adquieren lo esencial en febrero y dejan reposiciones o materiales secundarios para marzo o abril, cuando empiezan las liquidaciones.

Un nuevo mapa de consumo escolar

Lo que antes era una compra única se transformó en un proceso estratégico que combina recorridas por mayoristas, aplicaciones de intercambio, grupos barriales y promociones bancarias. Equipar la mochila ya no depende de elegir entre súper o librería: hoy el verdadero ahorro surge de mezclar canales, cooperar y aprovechar la tecnología.

Este “nuevo truco” no solo reduce gastos, sino que también redefine la manera en que las familias encaran la vuelta al cole.