El Gobierno cambia el sistema de patentes de medicamentos: qué significa para la industria, el acuerdo con EEUU y los pacientes
La medida no afecta a los productos ya comercializados y promete acelerar la llegada de terapias innovadoras.

En un movimiento que marca un giro profundo en la política de propiedad intelectual, el Gobierno argentino derogó la normativa que desde 2012 restringía la concesión de patentes de medicamentos. La decisión, que formalizada mediante la Resolución Conjunta 1/2026 entre los ministerios de Salud y Economía junto con el INPI, busca destrabar la relación comercial con Estados Unidos, acelerar la llegada de nuevas terapias e integrar al país a los estándares internacionales.
La medida elimina un esquema técnico que, según autoridades nacionales, hacía “muy difícil, sino imposible” obtener una patente farmacéutica en la Argentina, frenando la innovación y retrasando el acceso de los pacientes a tratamientos de última generación.
¿Qué cambió exactamente?
La resolución deja sin efecto el marco regulatorio impuesto en 2012, que limitaba la patentabilidad de medicamentos en especial, modificaciones químicas, nuevas formulaciones o mejoras incrementales y devolvió al INPI la potestad de evaluar cada caso individualmente según los criterios de la Ley 24.481:novedad, actividad inventiva y aplicación industrial.
Este cambio alinea la normativa con el acuerdo ADPIC de la OMC y elimina restricciones “que no existen en ningún otro país del mundo”, según explicó el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger.

Un paso clave en el acuerdo comercial con Estados Unidos
El Gobierno destacó que la actualización era un punto crítico solicitado por Washington y que destrabarlo era necesario para avanzar en un acuerdo que abriría el mercado estadounidense a la industria farmacéutica nacional. Sturzenegger celebró públicamente la medida y afirmó que con esta derogación “Argentina vuelve al mundo”.
Estados Unidos había señalado durante 2025 que el régimen de patentes argentino era una de las principales trabas en la relación bilateral.
¿Qué pasa con los medicamentos que ya están en el mercado?
Uno de los puntos más sensibles fue aclarado directamente en la norma:
- No hay efecto retroactivo.
- Los medicamentos actualmente comercializados no serán retirados ni deberán pagar compensaciones.
- Nuevas patentes otorgadas no podrán impedir que esos productos sigan vendiéndose.
Esto brinda previsibilidad a los laboratorios y evita conflictos legales mientras el país transita hacia un sistema más alineado con las prácticas globales.
¿Se acelerará la llegada de nuevos fármacos?
Según el Gobierno, sí. La eliminación del “decálogo” de restricciones permitirá:
- acortar los plazos de análisis,
- reducir rechazos automáticos,
- destrabar la entrada de terapias innovadoras,
- incentivar inversiones del sector.
Sturzenegger explicó que la normativa anterior constituía “un atentado contra el derecho de propiedad” e impedía que nuevos tratamientos llegaran al país en tiempo y forma.
Además, informes especializados aseguran que esta reforma marca un “punto de inflexión” para el ecosistema farmacéutico argentino.

¿Por qué este cambio importa a nivel internacional?
El nuevo esquema:
- fortalece los derechos de propiedad intelectual,
- simplifica la relación con los socios comerciales,
- posiciona a Argentina dentro de las mejores prácticas internacionales,
- despeja trabas técnicas que afectaban negociaciones bilaterales y acceso a mercados externos.
Esto no solo impacta en acuerdos estratégicos, sino también en la competitividad de la industria nacional dentro de un mercado global que exige previsibilidad jurídica.
El debate que se abre: innovación vs. acceso
Aunque la medida busca impulsar el desarrollo tecnológico, también reactiva un debate histórico: ¿Cómo equilibrar derechos de propiedad intelectual con el acceso a medicamentos asequibles?
Las regulaciones anteriores se habían creado justamente para evitar abusos monopólicos y garantizar precios accesibles. Ahora el desafío será encontrar un punto de equilibrio que permita fomentar innovación sin afectar el acceso.
En resumen
- Se deroga la norma de 2012 que limitaba la patentabilidad de medicamentos.
- El INPI vuelve a evaluar caso por caso.
- El cambio es clave para el acuerdo comercial con EE.UU.
- No afecta a los medicamentos ya disponibles en farmacias.
- Se espera mayor llegada de terapias innovadoras y más inversiones.
- Pero persiste el debate por el equilibrio entre innovación y acceso.

















