Cadena de electrodomésticos
Cadena de electrodomésticos Foto: Foto generada con IA Canal 26

La crisis del consumo sigue golpeando con fuerza a uno de los sectores históricamente más dinámicos del mercado interno: la venta de electrodomésticos. En las últimas horas se confirmó el cierre de nuevas sucursales de una reconocida cadena nacional, un dato que vuelve a encender las alarmas en el retail y confirma que el ajuste no distingue tamaños ni trayectorias.

El impacto se siente con especial dureza en el interior del país, donde la retracción de las ventas, el aumento de los costos operativos y el deterioro del crédito conforman un escenario cada vez más complejo para las empresas del rubro.

Cierres en Córdoba y señales de repliegue

La cadena Pardo decidió cerrar sus locales en Río Cuarto y General Deheza, dos plazas relevantes de la provincia de Córdoba. La salida fue abrupta y tomó por sorpresa tanto a empleados como a referentes del comercio local. En ambos casos, los locales dejaron de operar sin previo aviso, y los trabajadores se enteraron del cierre al llegar a sus puestos laborales.

Desde el gremio mercantil señalaron que la empresa ofreció indemnizaciones, aunque los montos iniciales fueron rechazados y abrieron un proceso de negociación. Si bien la firma aún mantiene presencia en otras ciudades cordobesas, fuentes del sector aseguran que ya se avanzó en procesos de fusión de locales y reducción de estructura en distintas provincias.

Este movimiento no es aislado. Durante 2025, la empresa ya había aplicado recortes similares en territorio bonaerense, concentrando operaciones en menos puntos de venta para reducir gastos fijos y costos logísticos.

Pardo cierra locales Foto: Pardo

Un sector presionado por la caída del poder adquisitivo

El contexto macroeconómico explica gran parte del problema. La pérdida sostenida del poder adquisitivo de los hogares llevó a que los electrodomésticos pasaran a ocupar un lugar secundario en la lista de prioridades de consumo.

Aunque en los últimos meses algunos productos del rubro mostraron bajas en precios relativos, el fenómeno no se tradujo en una recuperación de la demanda. Por el contrario, el consumo continuó en descenso, evidenciando que el principal freno ya no es el precio, sino la falta de ingresos disponibles para financiar compras de largo plazo.

En este escenario, incluso promociones agresivas y descuentos especiales lograron escaso impacto en la decisión de compra del público.

El crédito, el otro gran cuello de botella

A la baja de ventas se suma un problema estructural: el deterioro del financiamiento al consumo. El negocio de los electrodomésticos en la Argentina se construyó históricamente sobre la base de las ventas en cuotas. Hoy, ese engranaje está seriamente dañado.

La morosidad en el sector se disparó a niveles récord, obligando a las cadenas a restringir el acceso al crédito, endurecer condiciones o directamente retirar planes de financiación que antes resultaban claves para sostener el volumen de ventas. Con tasas elevadas y mayor riesgo de incobrabilidad, muchas empresas encontraron que vender financiado dejó de ser rentable.

El agotamiento del modelo de grandes superficies

Especialistas del retail advierten que la crisis actual no es solamente coyuntural, sino que expone un desgaste profundo del modelo de grandes cadenas físicas. Locales amplios, costos inmobiliarios altos y estructuras pesadas resultan difíciles de sostener en un mercado con consumo deprimido y hábitos de compra cada vez más digitales.

Mientras algunas empresas apuestan a fortalecer canales online y reducir presencia física, otras directamente avanzan con cierres definitivos, concursos preventivos o reestructuraciones urgentes.

Un escenario que podría profundizarse

El cierre de sucursales de Pardo se suma a una lista creciente de señales de alerta en el rubro, donde ya se registraron despidos, ajustes y fuertes caídas de facturación. Desde cámaras empresarias y sindicatos coinciden en que, sin una recuperación del consumo y del crédito, el proceso de achique podría continuar durante los próximos meses.

La venta de electrodomésticos atraviesa uno de sus momentos más delicados en décadas y, lejos de mostrar signos claros de recuperación, sigue acumulando luces rojas en todo el país.