Una histórica fábrica de calzados cierra definitivamente sus puertas y deja sin trabajo a 40 empleados
La situación expone la crisis del sector: caída del consumo, dificultades financieras y competencia importada. Los trabajadores denuncian despidos irregulares y reclaman salarios, aguinaldos e indemnizaciones impagas.

El cierre definitivo de esta empresa emblemática de la provincia de Córdoba, con más de 30 años de trayectoria, sacude a la comunidad y deja en situación crítica a 40 trabajadores del sector.
Se trata de Gomas Gaspar con presencia en el barrio San Vicente y sus trabajadores reclaman el pago de salarios adeudados, aguinaldos e indemnizaciones.

La firma estaba dedicada a la fabricación de suelas y bases de goma para calzado urbano, deportivo y de vestir y supo ser un proveedor clave para diferentes marcas del país.
¿Por qué cerró Gomas Gaspar en Córdoba?
La crisis que derivó en el cese de actividades se da por una combinación de factores que golpean con fuerza a la industria en cuestión. Uno de ellos es la caída de consumo interno, otro son los problemas financieros propios de la compañía y, en tercer lugar, la creciente competencia de productos importados.
Pero, como era de esperar, el impacto más duro recae sobre los empleados, quienes denuncian irregularidades en el proceso de cierre.
La empresa habría empezado a mostrar dificultades al incumplir con el pago del aguinaldo.
“Comenzaron los despidos de manera paulatina. Una vez entregados los telegramas, les pidieron que volvieran a trabajar en negro con la promesa de reactivar la fábrica, pero nunca cobraron”, relató Arturo Pitkard, delegado regional del Sindicato Obrero del Caucho.
Esto que sucedió con Gomas Gaspar no es aislado, sino que en el sector se multiplican los casos de cierres, concursos preventivos y despidos, en un contexto de reestructuración productiva y apertura de importaciones. Esta tendencia profundiza la incertidumbre laboral y evidencia la fragilidad de una industria históricamente relevante para la economía nacional.
Mientras tanto, los ex empleados continúan sin respuestas concretas, organizándose para reclamar lo que consideran justo y necesario para atravesar una crisis que los dejó, de un día para otro, sin sustento.
















