El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro hoy en Nueva York con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva
El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro hoy en Nueva York con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva Foto: Prensa presidencia

El Fondo Monetario Internacional (FMI) difundió este martes 14 de abril la actualización de sus Perspectivas Económicas Mundiales (WEO) en el marco de las reuniones conjuntas con el Banco Mundial. El informe refleja un panorama más complejo para la Argentina: el organismo recortó medio punto porcentual su pronóstico de crecimiento para la economía argentina situándolo en un 3,5% para este año.

El ajuste responde principalmente a los efectos colaterales de la guerra en Medio Oriente, conflicto que ya cumple casi dos meses. Además de la desaceleración, el FMI ajustó al alza la proyección del IPC estimando que la inflación será de 30,4% anual promedio en 2026.

El organismo advirtió que la expansión global se ve amenazada no solo por el conflicto bélico, sino también por la inercia del conflicto comercial iniciado por Donald Trump en 2025. Aunque Argentina es un exportador neto de energía, el FMI considera que el crecimiento será menor al proyectado en sus informes previos, donde estimaba un 4% en enero y un 4,5% en octubre.

Javier Milei y la directora del FMI, Kristalina Georgieva. Foto: X @KGeogieva

El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, resumió la gravedad del escenario actual. “La guerra interrumpió una trayectoria de crecimiento constante. Antes del conflicto, estábamos preparados para mejorar nuestras previsiones de crecimiento global, reflejando el dinamismo sostenido de la economía mundial, impulsado por un auge de la inversión tecnológica, cierta moderación en las tensiones comerciales, el apoyo fiscal en algunos países y unas condiciones financieras favorables. La duración y la magnitud del conflicto, así como el tiempo que tardará la producción y el transporte de energía en normalizarse tras el fin de las hostilidades, determinarán la magnitud final del impacto en la economía global”, detalló.

La principal preocupación del organismo radica en el aumento de los precios de las materias primas, que eleva el costo de todos los bienes y servicios que necesitan energía, presiona a la inflación general y reduce el poder adquisitivo. Bajo este contexto, el FMI alertó que la situación podría forzar mayores ajustes sobre la política monetaria y podría generar un escenario “de aversión al riesgo” en los mercados financieros. Es por eso que en un escenario de máxima gravedad con daños mayores a la infraestructura energética en Medio Oriente, el Fondo advirtió que la economía mundial solo avanzaría 2% en 2026 y la inflación superaría 6% en 2027.

Recomendaciones y sostenibilidad fiscal en el informe del FMI

El informe enfatizó que las tensiones geopolíticas podrían agravarse aún más, convirtiendo la situación en la mayor crisis energética de la historia reciente. Además, señaló que el incremento en el gasto en defensa podría generar presiones inflacionarias y debilitar la sostenibilidad fiscal de las naciones.

Kristalina Georgieva, FMI Foto: EFE

Frente a esta volatilidad, el FMI fue contundente sobre las herramientas permitidas para los gobiernos. “Cuando surja un riesgo inminente de movimientos excesivos o desordenados del tipo de cambio, pueden justificarse medidas temporales de intervención cambiaria y gestión de flujos de capital, siempre que respalden políticas monetarias y fiscales adecuadas”, expuso.