Frigorífico. Fuente: Pexels
Frigorífico. Fuente: Pexels

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzará su etapa de aplicación provisional este mes de mayo y promete ser un “punto de inflexión para la inserción internacional de la Argentina”. Con el inicio operativo fijado para el lunes 4 de mayo, Argentina se encamina a una transformación de su matriz exportadora y según proyecciones de la consultora Abeceb, los despachos hacia el Viejo Continente podrían escalar de los US$ 8.499 millones registrados en 2025 a “más de US$ 15.000 millones en 2030”, lo que representa un crecimiento del 79% en apenas un lustro.

Para dotar de “previsibilidad a los sectores productivos”, el gobierno de Javier Milei formalizó este jueves 30 de abril la estructura legal que regirá la distribución de los 21 contingentes arancelarios negociados. Este esquema tendrá la intención de potenciar el flujo de bienes, sino que se espera que traccione un fuerte aumento de la inversión extranjera directa, que podría ascender a US$ 92.000 millones hacia 2030.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca publicó las resoluciones 50/2026 y 53/2026 y estableció las reglas para el acceso a cupos de exportación e importación de productos clave. Se implementará un sistema de “interoperabilidad entre sistemas estatales” para asegurar que los procesos sean ágiles; los certificados se emitirán vía SACME y las licencias se validarán automáticamente a través del Sistema Informático Malvina. El objetivo oficial es alcanzar estándares de “transparencia, publicidad y simplificación administrativa”.

La canasta de productos con “acceso preferencial” es amplia e incluye carnes (aviar y porcina), miel, azúcar, arroz, derivados de soja, frutas y vinos. Por su parte, Argentina recibirá bajo condiciones favorables bienes europeos como aceites de oliva, pastas, cervezas y lácteos.

El sector cárnico, puntal de las exportaciones locales, tendrá un tratamiento específico. Se incorporarán dos nuevos cupos (carne enfriada y congelada) que convivirán con la tradicional Cuota Hilton. Esta última mantendrá sus “mismas condiciones para los ciclos comerciales hasta 2030”, con un volumen anual de 29.389 toneladas libres de aranceles.

Para las nuevas cuotas, el Gobierno dispuso una “implementación progresiva” a partir de este año, con volúmenes que irán en aumento. La normativa es estricta: se prohíbe el traspaso de cuotas entre firmas y se establece un Fondo de Libre Disponibilidad para redistribuir los saldos que no lleguen a utilizarse. De esta manera, el país busca “ampliar su presencia en un mercado estratégico”, consolidando cadenas de valor y atrayendo capitales que garanticen la sostenibilidad del sistema exportador a largo plazo.