Golpe a la industria textil: una empresa que fabricaba ropa para grandes marcas entró en quiebra y peligra su continuidad
La compañía enfrenta embargos millonarios, una fuerte reducción de personal y un intento de reconversión para sostener su actividad. Todos los detalles.

La crisis de la industria textil argentina suma un nuevo capítulo en un contexto económico complicado para el sector. En esta oportunidad, se dio a conocer la delicada situación de Fantome Group, una empresa que durante años estuvo vinculada a la producción de indumentaria para marcas de renombre como Reebok, Kappa, Cheeky y Kevingston.
El ingreso en concurso preventivo confirma las dificultades estructurales que enfrenta el sector. La compañía, fundada en 2018 y radicada en Villa Devoto, supo consolidarse como un actor relevante dentro de la cadena de valor textil, con un plantel que llegó a alcanzar los 120 trabajadores. Sin embargo, la combinación de factores internos y externos deterioró progresivamente su situación financiera.

Uno de los puntos de quiebre se produjo en 2020, cuando Kevingston decidió abandonar la producción local y optar por la importación de prendas. Esta decisión impactó de lleno en Fantome Group, que perdió a su principal cliente y debió replantear su modelo de negocios.
Aunque logró sostenerse temporalmente gracias a acuerdos con Distrinando S.A., empresa que gestiona las licencias de Kappa y Reebok en el país, el final de ese contrato en 2025 marcó un nuevo retroceso. La caída en la demanda y la pérdida de volumen de producción profundizaron la crisis.
El cuadro financiero se volvió aún más crítico con la acumulación de deudas, cheques rechazados por unos 45 millones de pesos y embargos judiciales que superan los 130 millones. Este escenario derivó en la cesación de pagos y obligó a la empresa a recurrir al concurso preventivo como mecanismo para evitar la quiebra.
Además, el impacto social es significativo: la plantilla de empleados se redujo de 120 a apenas 20 trabajadores, reflejando la contracción de la actividad.

Desde la empresa apuntan a factores estructurales que afectan a toda la industria, como la competencia de productos importados a precios más bajos, el aumento de costos en insumos, energía y salarios, y la presión impositiva. También denuncian la falta de controles efectivos frente a prácticas de dumping.
En un intento por sobrevivir, Fantome Group lanzó una marca propia, abrió un local minorista en Belgrano y desarrolló una unidad de bordado y estampado. No obstante, estas iniciativas aún no logran equilibrar la caída del negocio mayorista.
El caso de Fantome Group se suma a una lista creciente de empresas textiles en dificultades y pone de relieve los desafíos que enfrenta el sector en Argentina. Mientras tanto, la firma busca reordenarse financieramente y sostener su continuidad en un contexto que sigue siendo incierto.
La industria operó con el 54,6% de su capacidad instalada en febrero 2026
En febrero de 2026, la industria utilizó el 54,6% de su capacidad instalada frente al 58,6% del mismo mes del año anterior, según indicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El informe dejó entrever una leve mejora, pero registró el febrero más bajo en diez años y se publicó este viernes 17 de abril luego de haberse difundido que los salarios crecieron un 2,4%, aunque perdieron contra la inflación.
Uno de los sectores que superó el rango general de utilización de la capacidad instalada fue el de refinación del petróleo, que alcanzó los 88,9%.
















