Inflación en Argentina: por qué sigue por encima del 2% y qué se prevé para los próximos meses
Pese a que los nuevos números presentan una desaceleración, las cifras están lejos de los niveles de hace un año. Las claves, en la nota.
La inflación de marzo fue del 3,4% y, pese a la desaceleración que estiman los analistas, el número aún se encuentra lejos de perforar el 2%.
El atraso del dólar oficial, el superávit fiscal y la contención de las paritarias “no son instrumentos sostenibles por sí solos en el mediano plazo, y su combinación no genera las condiciones estructurales para una desinflación duradera: apenas posterga los desequilibrios”, advirtió la consultora Epyca.

Para el cuarto mes del año, los analistas privados consultados por el Banco Central en el REM prevén que el IPC se ubique en 2,6%, mientras que descendería al 2,3% en mayo.
Para romper la barrera del 2% habría que esperar hasta agosto, cuando las estimaciones rondan el 1,8%.

¿Se puede llegar a la meta del presidente?
Epyca analizó una de las promesas más ambiciosas de Javier Milei, de que la inflación mensual “empiece con 0” en el mes de agosto y manifestó lo complicado de que eso vaya a suceder.
El informe recordó que entre 2017 y marzo del presente 2026, la inflación mensual en promedio fue del 4,4%, y en casi diez años solo hubo un mes con un índice inferior al 1%.

Actualmente, la inflación mensual ronda el 3%, por lo que el gobierno debería reducirla en alrededor de dos puntos porcentuales en apenas cinco meses.
El escenario se complica además por el comportamiento del índice de Precio al Consumidor, que continúa elevado por aumentos en tarifas públicas y el transporte, que siguen por encima del promedio general. A esto se suma el impacto internacional del conflicto en Medio Oriente.
¿Qué rol cumple el dólar en este contexto?
Otro de los puntos de debate es el rol del dólar como principal herramienta antiinflacionaria.
Al respecto, los analistas sostienen que la desaceleración de precios de 2024 se apoyó en un tipo de cambio controlado, aunque advierten que el atraso cambiario comienza a generar tensiones y podría profundizarse en el segundo semestre, cuando disminuya el ingreso de divisas provenientes de la cosecha.
Con una sociedad cada vez más enfocada en la situación cotidiana y en la capacidad de “llegar a fin de mes”, el desafío del gobierno será demostrar que la baja de la inflación puede consolidarse sin profundizar el deterioro económico y social.
















