El show de medio tiempo
El show de medio tiempo Foto: REUTERS

El show de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl LX no solo marcó un antes y un después en la historia del espectáculo: también encendió un inesperado fenómeno educativo en Estados Unidos. Tras su presentación, las búsquedas para “aprender español” se dispararon de forma histórica, acompañadas por un crecimiento masivo de nuevos estudiantes en plataformas de idiomas.

Según datos de Preply, las consultas relacionadas con aprender español aumentaron un 178% inmediatamente después del show, alcanzando picos de más de 63.000 búsquedas diarias. Este salto repentino podría traducirse en hasta 737.000 nuevos estadounidenses acercándose al idioma, un crecimiento pocas veces visto para una lengua extranjera en tan poco tiempo.

Pero el fenómeno no terminó allí. En paralelo, Duolingo —una de las apps más populares del mundo— informó un incremento del 35% en la cantidad de usuarios que comenzaron cursos de español en las horas posteriores al espectáculo, un pico que se vio reflejado de manera inmediata en sus gráficos oficiales.

Bad Bunny en un show que hizo historia Foto: REUTERS

Un show que no tradujo nada y aun así conquistó a millones

El impacto cultural tiene explicación. Bad Bunny hizo historia al convertirse en el primer artista hispanohablante en liderar por completo un show de medio tiempo sin adaptar su música al inglés ni cambiar su identidad visual o sonora. Su presentación fue una celebración total de Puerto Rico y la cultura latina: caña de azúcar, dominó, ritmos tradicionales, referencias caribeñas y un repertorio enteramente en español.

Para millones de espectadores estadounidenses, fue la primera vez que escucharon un espectáculo de esa magnitud en español, en horario central y sin traducciones. Ese contacto masivo con el idioma detonó curiosidad inmediata. De hecho, Google Trends reflejó búsquedas asociadas a palabras como jíbaro, boricua, perreo, bomba o coquí, mostrando que el interés trascendió la música y se extendió hacia la identidad y la historia cultural.

El entretenimiento como motor de aprendizaje

Expertos en comportamiento digital explican que cuando un artista global expone a millones a un idioma distinto al inglés, se genera un efecto “puente” que motiva a aprender. Ese mecanismo se reflejó claramente esta vez: las plataformas de idiomas registraron niveles inusuales de actividad justo al finalizar el show.

Según estudios citados por medios especializados, este tipo de picos demuestra que el consumo de cultura pop —música, videos, espectáculos— puede convertirse en una poderosa puerta de entrada al aprendizaje de lenguas extranjeras.

La casita de Bad Bunny en el Super Bowl. Foto: REUTERS

Polémicas, reacciones y un impacto que sigue creciendo

Aunque gran parte del público celebró la presentación, no faltaron las críticas. Entre ellas, las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien consideró que el show fue uno de los “peores” de la historia del Super Bowl porque “nadie entendía una palabra”. Sin embargo, los datos demostraron exactamente lo contrario: millones de personas quisieron entender más que nunca.

Hoy, lo que comenzó como un espectáculo de 13 minutos se transformó en un movimiento cultural con efecto educativo. El “Efecto Bad Bunny” no solo encendió playlists: también inspiró a miles a abrir libros, apps y cursos para acercarse al español. Y si la tendencia continúa, el Super Bowl podría haber marcado el mayor salto en el aprendizaje de idiomas en la historia reciente de Estados Unidos.