(Reuters) - Mostrar el otro lado de las prostitutas, sus emociones, su fragilidad, su ternura es la intención de Fernando León de Aranoa en su última película, "Princesas", una obra que retrata la amistad entre dos mujeres, una española y una dominicana.

Para el director la parte desgarradora de ese mundo es más que conocida por todos, incluso se ha mostrado en numerosas ocasiones, a través de programas de cámara oculta. Sin embargo, fue la rutina diaria de estas mujeres, sus miedos, sus esperanzas, sus obligaciones lo que le atrajo.

"Su trabajo no es el centro de la película, sí quería empezar contándolo (...) y a partir de ahí hay tres o cuatro escenas en la película que tienen que ver con eso, pero casi siempre sirven para otra cosa además", dijo el director el martes en una entrevista en Madrid.

"Si en vez de prostitutas fueran otra cosa, carpinteros, no estarías toda la película viéndoles hacer muebles. Mi planteamiento narrativo es ese", agregué.

El autor de "Los lunes al sol", que ha contado con Candela Peña y la puertorriqueña Micaela Nevárez como Caye y Zulema, dos prostitutas procedentes de mundos opuestos que traban amistad y descubren sus similitudes, afirma que escribe sus historias a partir de sus personajes.

"Trato de escribir mucho desde los personajes, de seguirles a ellos en su viaje por la película, (...). Son los personajes los que hacen pasar la historia por la prostitución, por la inmigración, por la soledad, por la amistad también, pero que el centro sean ellos, a veces de una forma más clara y a veces entre líneas", dijo.

La cuarta película de León de Aranoa, que llega a los cines el próximo viernes, es la primera protagonizada por mujeres, algo que puede haber hecho que escribiera unos diálogos algo más crudos o directos que si los personajes centrales hubieran sido hombres.

Fernando León ya tiene en mente varios proyectos, entre ellos volver a su etapa de guionista para no pasarse tres años trabajando en una misma historia, que es lo que le ha sucedido en sus últimos proyectos desde que también dirige.

Sin embargo, reconoce que le da miedo ceder uno de sus guiones a otro director, después de haber supervisado él mismo otros trabajos.