Más experiencias exclusivas y menos bienes costosos: cómo cambiaron los hábitos de los multimillonarios
Distintos informes indican que las personas ultrarricas modificaron su manera de vivir los lujos y su riqueza.

Las tendencias también alcanzan a los ultrarricos: hay un cambio en sus hábitos y su manera de experimentar y disfrutar de sus activos. Actualmente, crece la búsqueda por priorizar experiencias exclusivas por sobre una ostentación de la riqueza.
Un buen ejemplo son los precios en ciertos objetos que perdieron valor en los últimos años, todos ellos vinculados al lujo y poder adquisitivo. Por otro lado, aquellas actividades como eventos exclusivos y salidas a restaurantes lujosos aumentaron sus costos notablemente.

Un informe de “The Economist” muestra que una botella de vino Château d’Yquem costaba en 2010 un 60% de lo que se vendía en 2023. Hasta ese año, el índice de inversión de lujo de Knight Frank creció un 70%, aunque desde ese momento tuvo una baja de 6%.
Vinos de primer nivel como Lafite Rothschild y Margaux descendieron alrededor del 20% en sus precios, además de que aviones y barcos privados en Estados Unidos bajaron otro 6%. Los relojes de marca Rolex, por ejemplo, están cerca del 30% más baratos con respecto a 2022.
Algunos mercados destacados de propiedades mostraron bajas en los últimos años, mientras que en otras ciudades las subas fueron mínimas, tal como indicó un informe de Savills.

Forbes detalló que no se trata de una baja en la cantidad de multimillonarios, ya que en los últimos meses creció el total. Incluso en Estados Unidos el 0,1% más rico del país significa el 14% de la riqueza familiar: es el dato más alto en las últimas décadas.
Una de las explicaciones que se hallan a este fenómeno sale de las ideas de Thorstein Veblen. Este economista indicaba que el lujo está atado a la escasez y rivalidad: más allá del precio, tiene que ver con la exclusividad de lo que se posee.
En la actualidad, hay más variedad de vinos de lujos, así como también mayores maneras de acceder a bienes de primer nivel. Además, aparecen copias de diamantes y otros elementos que resultan casi imposibles de distinguir. En el mercado del arte, muchas personas pueden tener fracciones de obras, algo que le quita la exclusividad a estas piezas.

Por ende, los multimillonarios buscan otras experiencias y actividades que destaquen el lujo y la riqueza. Un ejemplo es estar en el Super Bowl en lugares exclusivos o el Abierto de Wimbledon, cenas en restaurantes con tres estrellas Michelin y hasta estadías en hoteles con mucha historia o servicios únicos.
Desde 2019, este índice no detiene su crecimiento, lo que marca una nueva visión y manera de vivir los lujos por parte de los ultramillonarios. Los costos para formar parte de estas experiencias aumentan, lo que demuestra que hay mayor competencia por parte de los ricos para estar en los pocos lugares disponibles.


















