La Ciudad comenzó la construcción del paso bajo nivel de Álvarez Thomas para eliminar el cruce ferroviario del Mitre.
La Ciudad comenzó la construcción del paso bajo nivel de Álvarez Thomas para eliminar el cruce ferroviario del Mitre. Foto: GCBA.

El mapa de la movilidad en el corredor norte de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa una etapa de transformación. El Gobierno porteño puso en marcha la construcción del nuevo paso bajo nivel de la Avenida Álvarez Thomas, una obra estratégica que apunta a eliminar uno de los principales cuellos de botella del tránsito en Villa Urquiza: el cruce ferroviario a nivel con el ramal José León Suárez del Ferrocarril Mitre.

El proyecto, ejecutado por AUSA bajo la órbita del Ministerio de Infraestructura de la Ciudad, forma parte de un plan de modernización vial que busca mejorar la circulación en una de las zonas con mayor densidad de tránsito del norte porteño. Según estimaciones oficiales, más de 18.000 vehículos atraviesan diariamente ese sector, donde las barreras ferroviarias generan demoras recurrentes y extensas filas en horarios pico.

La iniciativa demandará más de un año de trabajos y, de cumplirse los plazos previstos, el nuevo paso bajo nivel quedará habilitado para el tránsito a mediados de 2027.

Paso bajo nivel en Álvarez Thomas: cómo avanzan las obras en Villa Urquiza

Las tareas actualmente se concentran en la denominada “fase de interferencias”, que comenzó luego de la interrupción definitiva del cruce ferroviario el pasado 18 de marzo. En esta instancia, los equipos técnicos realizan pozos de cateo para identificar con precisión la infraestructura subterránea existente bajo la avenida.

Mientras avanzan los trabajos, se implementaron desvíos y medidas especiales para mantener la conectividad. Foto: GCBA.

El objetivo es localizar y reubicar redes de servicios esenciales, como cañerías de gas, conductos de agua potable y cables de alta tensión, antes de iniciar la excavación principal. Desde el Gobierno de la Ciudad señalaron que, pese a la complejidad logística que implica el desplazamiento de estas instalaciones, el cronograma de obra se desarrolla de acuerdo con lo previsto.

Una vez completada esta etapa, comenzará la construcción del túnel, considerado uno de los componentes centrales del proyecto.

Cómo será el nuevo túnel que eliminará el cruce ferroviario del Ferrocarril Mitre

La intervención abarcará una superficie total de 10.600 metros cuadrados y tendrá como eje un túnel de 255 metros de longitud con dos carriles de circulación en sentido norte.

Además de la obra vial, el proyecto incorpora una serie de mejoras destinadas a optimizar la accesibilidad urbana y seguridad. Entre ellas, se destacan la instalación de cámaras de monitoreo conectadas al centro de control de tránsito, nueva iluminación LED y sistemas inteligentes de señalización.

La obra beneficiará a más de 18.000 vehículos diarios y busca reducir las demoras del ferrocarril Mitre. Foto: GCBA.

En materia peatonal, se construirán veredas renovadas, pasarelas completamente accesibles y nuevo mobiliario urbano, con el objetivo de mejorar la experiencia de circulación tanto para conductores como para vecinos de la zona.

Otro aspecto clave será la prevención de anegamientos. Para ello, el paso bajo nivel contará con una estación de bombeo propia equipada con grupo electrógeno, diseñada para garantizar el drenaje del túnel durante episodios de lluvias intensas.

Qué cambios habrá en el tránsito durante la construcción del paso bajo nivel

Mientras avanzan los trabajos, el impacto sobre la circulación local ya se hace sentir. Como alternativa provisoria, la Ciudad habilitó un paso vehicular en la calle Miller con sentido único hacia la Avenida General Paz, una medida destinada a preservar la conectividad de aproximadamente 29.000 vecinos de la zona.

El proyecto incluye un túnel de 255 metros, nuevas veredas accesibles, iluminación LED y sistemas inteligentes. Foto: GCBA.

En paralelo, las autoridades prevén reforzar el control del tránsito mediante la incorporación de nuevos semáforos inteligentes y señales dinámicas en los principales desvíos. Estas herramientas permitirán ordenar la circulación y reducir los inconvenientes derivados de las restricciones temporales.

Asimismo, se habilitarán puntos de información y asistencia para peatones y conductores, con el objetivo de facilitar la adaptación a los cambios en la movilidad y brindar orientación durante el desarrollo de las obras.

Desde el Gobierno porteño sostienen que estas acciones forman parte de una estrategia integral para garantizar una transición ordenada hasta la puesta en funcionamiento del nuevo paso bajo nivel, una infraestructura que promete redefinir la conectividad y agilizar el tránsito en uno de los corredores más transitados de la Ciudad de Buenos Aires.