Desde la importancia del petróleo hasta el cambio de régimen: qué hay detrás de la intervención de Estados Unidos en Venezuela

La captura de Nicolás Maduro es una declaración abierta de poder imperial y una advertencia al resto del mundo del poder del que goza Estados Unidos.

Uno de los aspectos más importantes a considerar tras la captura de Maduro es el interés de Estados Unidos en el petróleo de Venezuela.
Uno de los aspectos más importantes a considerar tras la captura de Maduro es el interés de Estados Unidos en el petróleo de Venezuela. Foto: REUTERS

Tras la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump dejó en claro que Estados Unidos regresa a América Latina, dado que “gobernará” Venezuela para controlar sus recursos, especialmente el petróleo.

Las justificaciones oficiales del ataque -como el narcotráfico, la inmigración o la seguridad nacional- resultan endebles, teniendo en cuenta que Venezuela apenas tiene peso en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y no representa una amenaza inmediata.

El traslado de Nicolás Maduro hasta el tribunal federal del sur de Nueva York. Foto: REUTERS

La motivación más creíble es el cambio de régimen y el control energético, algo que Trump expresó sin disimulo al prometer inversiones multimillonarias para explotar el crudo venezolano en beneficio de empresas estadounidenses.

El petróleo de Venezuela, en la mira de Estados Unidos

Pese a contar con las mayores reservas de petróleo del mundo, el crudo venezolano presenta una serie de características que lo hacen difícil de refinar y transportar: es muy pesado, con alta densidad y contenido de azufre, y requiere un procesamiento adicional para diluirlo o refinarlo en instalaciones especializadas.

El crudo venezolano representa el 17,5% de las reservas mundiales: unos 303.000 millones de barriles. Sin embargo, es difícil de transportar porque en su mayor parte es muy pesado que corroe tuberías metálicas y dificulta su manejo.

Uno de los aspectos más importantes a considerar tras la captura de Maduro es el interés de Estados Unidos en el petróleo de Venezuela. Foto: REUTERS

Este petróleo necesita un procesamiento para tener una calidad transportable y refinable, un proceso que eleva los costos y requiere de una infraestructura en condiciones. Por el contrario, la misma está muy deteriorada y ya en 2023 se calculaba que era necesaria una inversión de 250.000 millones de dólares para adecuarla y que la producción vuelva a los 3 millones de barriles diarios que llegó a alcanzar el país, frente a los aproximadamente 700.000 barriles actuales.

Con las mayores reservas del mundo, la producción del país está estancada. Venezuela lleva años sometida a sanciones económicas y depende en gran medida de la llamada ‘flota fantasma’ para exportar su petróleo, que se dirige en buena parte a China.

Delcy Rodríguez, la nueva líder de Venezuela, desplaza a María Corina Machado

La decisión de la líder opositora venezolana, María Corina Machado, de aceptar el Premio Nobel de la Paz le habría costado a la activista el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que codició abiertamente el galardón, para liderar una transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

A pesar de que Machado agradeció a Trump y le dedicó el prestigioso galardón, el hecho de que no rechazara el reconocimiento resultó un “pecado imperdonable” que el mandatario no olvidó: “Si lo hubiera rechazado y dicho: ‘No puedo aceptarlo porque le pertenece a Donald Trump’, hoy sería la presidenta de Venezuela”, dijo una persona que ofreció su testimonio bajo anonimato a The Washington Post.

La presidenta electa de Venezuela por el TSJ, Delcy Rodríguez. Foto: REUTERS

Incluso, Trump afirmó que “sería muy difícil” para Machado presidir ahora la nación sudamericana al considerar que “no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”. Este comentario tomó por sorpresa a los aliados y colegas de Machado, de acuerdo con una persona cercana al equipo de la opositora, que salió en secreto de Venezuela tras meses en la clandestinidad.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reiteró la postura de Washington de descartar a la líder opositora y, en cambio, ofrecer una oportunidad a la vicepresidenta y actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez: “María Corina Machado es fantástica, pero la realidad inmediata a la que nos enfrentamos es que, lamentablemente, la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela. Tenemos asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato”, dijo quien agregó que la número dos de Maduro es “alguien con quien se puede trabajar”.