El calendario electoral de Latinoamérica en 2026 y cómo podría influir Donald Trump en los diferentes comicios
Con Estados Unidos cada vez más interesado en los comicios que tienen lugar en América Latina, ¿continuará la región su giro hacia la derecha?
Luego de que Iván Cepeda, candidato para las elecciones presidenciales de Colombia por la coalición del presidente Gustavo Petro, alertara que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está “intentando influir” en la cita electoral que se celebrará en mayo en el país sudamericano, como ya ocurrió, a su juicio, con los comicios de Honduras del pasado mes de noviembre; vale la pena repasar el calendario electoral en Latinoamérica para 2026.
Tras las elecciones en Chile, las más recientes en América Latina, la derecha consiguió un nuevo triunfo en la región, con lo que cerró un año invicta en votaciones presidenciales en el continente y aumentó las expectativas de cara a 2026, que pone en disputa naciones clave.
Sumando a Chile, Bolivia y Honduras, son tres casos en los que el oficialismo de izquierda perdió abultadamente, con demandas ciudadanas insatisfechas y sin encontrar una renovación. De este modo, la derecha, con diversos matices, gobernará 11 países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Chile (a partir de marzo), Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana. Por su parte, la izquierda, también en distintos grados, mantiene ocho: Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, México, Nicaragua, Uruguay y Venezuela.
Las elecciones en Latinoamérica durante 2026 y el rol de Estados Unidos
En 2026, cinco países de América Latina acudirán a las urnas para elegir a sus próximos presidentes. Entre ellos se encuentran Brasil y Colombia, dos de las tres democracias más grandes de la región en términos de población. En ambos casos, se prevé que resultados serán clave para definir el peso y la proyección continental de la izquierda, actualmente en el poder tanto en Brasilia como en Bogotá.
Sin embargo, el escenario electoral incorpora un interrogante adicional: el grado de influencia que podría ejercer un actor externo a la región, como el presidente de Estados Unidos. A lo largo de 2025, Donald Trump dejó en evidencia su intención de utilizar el peso político de su cargo, y los recursos del Tesoro estadounidense, para incidir en procesos electorales del continente.
Esa estrategia ya se manifestó en las elecciones legislativas de Argentina y en las presidenciales de Honduras, donde respaldó a sectores de derecha y advirtió que Estados Unidos podría retirar la asistencia financiera a esos países en caso de que esas fuerzas resultaran derrotadas. En ambos países, así como en Ecuador con la reelección del presidente Daniel Noboa en abril, las opciones respaldadas por Trump ganaron.
Al comenzar el 2026, ya hay indicios de que Trump podría intentar incidir otra vez en las urnas latinoamericanas. La duda, en todo caso, es si seguirá en racha favorable, teniendo en cuenta que una de las claves por las que Luiz Inácio Lula Da Silva logró revertir una caída en sus índices de aprobación el año pasado, fue su fuerte enfrentamiento con el mandatario estadounidense. Incluso, cabe destacar que la enemistad con Gustavo Petro es vista como un ataque a la soberanía nacional por buena parte de la población en Colombia.
El calendario electoral en Latinoamérica
Costa Rica abrirá el calendario electoral de 2026 en América Latina. El 1º de febrero se celebrarán de manera simultánea las elecciones presidenciales y legislativas, en una jornada clave para definir la composición del próximo gobierno y del Congreso. En caso de que ningún candidato alcance los votos necesarios para consagrarse en primera vuelta, el país prevé un eventual balotaje presidencial el 5 de abril.
Perú irá a las urnas el 2 de abril para renovar tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo, en un contexto político atravesado por la inestabilidad institucional de los últimos años. Si la contienda presidencial no se define en la primera vuelta, la legislación contempla una segunda ronda electoral el 7 de junio, que será determinante para consolidar gobernabilidad y definir el equilibrio de fuerzas en el Congreso.
En Colombia, el proceso electoral se desarrollará en varias etapas. Las elecciones legislativas tendrán lugar el 8 de marzo y servirán como antesala de la disputa por la presidencia. La primera vuelta de los comicios presidenciales está prevista para el 31 de mayo y, de ser necesario, un balotaje el 21 de junio. El resultado de estas elecciones será central para definir la continuidad o no del primer gobierno de izquierdas del país ante las alternativas que ofrecen el centro y derecha en medio de una creciente polarización política.
Haití afrontará un proceso electoral de gran relevancia el 30 de agosto, cuando se celebren elecciones generales destinadas a renovar las principales autoridades del país. En un escenario marcado por una profunda crisis política, social y de seguridad, está previsto un eventual balotaje presidencial el 6 de diciembre, que podría resultar clave para intentar estabilizar la situación institucional.
Por último, Brasil celebrará elecciones generales el 4 de octubre, en una de las citas electorales más relevantes de la región debido al peso político y económico del país. En esa jornada se elegirán presidente, legisladores y otras autoridades. Si ningún candidato presidencial logra imponerse en la primera vuelta, el balotaje se realizará el 25 de octubre, en una definición que tendrá impacto no solo a nivel nacional, sino también en el escenario político latinoamericano.














