Groenlandia, la gran ambición de Donald Trump.
Groenlandia, la gran ambición de Donald Trump.

En un contexto en el que la Unión Europea (UE) se debate entre la vía diplomática o las represalias ante las amenazas lanzadas por Donald Trump de imponer aranceles a los países que no acepten su plan para hacerse con Groenlandia, el presidente estadounidense lanzó un comunicado en el que se mostró más firme que nunca en su decisión de adquirir la isla más grade del mundo.

“Considerando que su país decidió no otorgarme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras MÁS, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para los Estados Unidos de América”, reza la carta que el mandatario le envió al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, en una clara advertencia contra Dinamarca.

"Groenlandia no está a la venta". Foto: EFE

Además de reforzar su reclamo sobre Groenlandia, Trump afirmó que “Dinamarca no puede proteger ese territorio de Rusia o China” y, por otro lado, cuestionó que este país tenga “un derecho de propiedad” sobre la isla más grande del mundo ya que, según el presidente, “no existen documentos escritos, solo que un barco atracó allí hace cientos de años”. A su vez, Trump alega que los Estados Unidos también tuvo presencia en el lugar.

La guerra comercial que se viene entre Estados Unidos y la Unión Europea

Trump anunció que va a imponer, a partir del 1 de febrero, un arancel del 10% a todos los productos de ocho países europeos que mandaron tropas a la isla y añadió que los subirá hasta un 25% en junio y que estos se mantendrán en vigor hasta que se cierre un acuerdo “para la compra total y plena de Groenlandia” por parte de Washington.

Los embajadores de los Veintisiete plantearon la posibilidad de adoptar represalias contra Estados Unidos por valor de 93.000 millones de euros, una opción que ya estuvo sobre la mesa el año pasado, pero que la Unión Europea dejó de lado en pos de permitir el acuerdo comercial que Bruselas y Washington alcanzaron en verano.

La Unión Europea parece decidida a defender la soberanía de Dinamarca en Groenlandia. Foto: EFE

Por otra parte, varios países, entre ellos Francia, Alemania, España y Polonia, reclamaron la necesidad de activar por primera vez en la historia el instrumento anticoerción, que entró en vigor en 2023 para hacer frente a “una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando o intentando aplicar medidas que afecten al comercio o la inversión”.

El instrumento anticoerción que la Unión Europea podría aplicar sobre Estados Unidos

El instrumento prevé que la Comisión Europea actúe de forma gradual para poner fin a la amenaza, primero entablando negociaciones con el país en cuestión y sólo en último término se adoptarían represalias comerciales, que podrían incluir un amplio abanico de medidas. Por ejemplo, restricciones a las importaciones y exportaciones a Estados Unidos, a sus inversiones en la UE, restringir los derechos de propiedad intelectual de empresas estadounidenses o prohibirles participar en licitaciones públicas.

Su puesta en marcha puede alargarse varios meses y las primeras represalias podrían tardar hasta un año en llegar, aunque los plazos pueden acortarse si se quiere actuar con celeridad.

Groenlandia forma parte de Dinamarca desde hace tres siglos y posee un gobierno autónomo.

En primer lugar, la Comisión tiene hasta cuatro meses para comprobar que la Unión Europea se enfrenta a una coerción económica. Una vez que haya llegado a esa conclusión, los países de la UE tienen un máximo de 10 semanas para ratificarla por mayoría cualificada, es decir, con el visto bueno de al menos 15 países que representen al 65% de la población. Bruselas tendría entonces seis meses para plantear las represalias.

El presidente francés, Emmanuel Macron, es quien más favorable se mostró a activar el instrumento anticoerción, en una propuesta que apoyan también España, Alemania y Polonia. Igualmente, por ahora no hay consenso para estrenarlo frente a Estados Unidos.