Vigilancia las 24 horas: Reino Unido intensifica su defensa en las Islas Malvinas con aviones de última generación
La Real Fuerza Aérea Británica confirmó la operación constante de cazas Typhoon desde la base de Mount Pleasant para interceptar aeronaves no identificadas. El despliegue militar se enmarca en la estrategia británica de defensa de sus territorios de ultramar y fue rechazado por la Argentina.

El Reino Unido intensificó en las últimas semanas su presencia militar en las Islas Malvinas mediante el despliegue permanente de aviones de combate de alta capacidad, en una señal clara de reafirmación de su control sobre el archipiélago del Atlántico Sur.
La decisión se enmarca en una estrategia de vigilancia aérea continua y se produce en un contexto de creciente sensibilidad geopolítica en la región.

Según informó la Real Fuerza Aérea Británica (RAF), cuatro aviones caza Eurofighter Typhoon permanecen desplegados en la base aérea de Mount Pleasant, bajo un sistema de alerta de reacción rápida que opera las 24 horas del día.
Estas aeronaves están preparadas para despegar en cuestión de minutos ante la detección de vuelos no identificados que se aproximen al espacio aéreo del archipiélago.
Desde el organismo militar británico subrayaron que las maniobras tienen como finalidad principal “salvaguardar la soberanía del Reino Unido, con aeronaves en alerta de reacción rápida, listas las 24 horas, los siete días de la semana”. El operativo incluye patrullajes constantes y tareas de intercepción aérea, consideradas clave dentro del esquema defensivo de Londres en el Atlántico Sur.

El refuerzo militar forma parte de un patrón sostenido de presencia que se profundizó en los últimos años a través de la Operación Southern Sovereignty, un conjunto de ejercicios conjuntos que integra capacidades navales, aéreas y terrestres. Estas maniobras buscan garantizar una respuesta inmediata ante cualquier eventualidad y consolidar la infraestructura militar en el archipiélago.
En ese marco, durante la semana pasada se llevaron a cabo patrullas terrestres en la zona del complejo de Monte Agradable, realizadas por efectivos británicos junto a miembros de la Falkland Islands Defence Force (FIDF).
La actividad incluyó personal armado, aunque sin munición, y se complementó con movimientos logísticos relevantes. Entre ellos, se destacó la operación de un avión de transporte Airbus A400M Atlas de la RAF, identificado con la matrícula ZM413, que realizó una escala en una base de la Fuerza Aérea chilena tras despegar desde Monte Agradable.

El A400M Atlas es una aeronave estratégica diseñada para transportar grandes volúmenes de carga, equipamiento y personal a largas distancias, y cumple un rol central en el sostenimiento de las fuerzas británicas desplegadas en el Atlántico Sur.
La postura argentina y el reclamo de soberanía
Desde Argentina, el despliegue fue rechazado por tratarse de un territorio cuya soberanía es reclamada de manera permanente desde 1833. Las autoridades nacionales reiteraron su postura histórica y apelaron a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que instan al Reino Unido y a la Argentina a reanudar las negociaciones bilaterales para resolver la disputa y a preservar al Atlántico Sur como una zona de paz y cooperación.

Para el gobierno británico, en cambio, la defensa de las Islas Malvinas es parte central de su política de seguridad internacional y se encuentra alineada con la Revisión Estratégica de Defensa 2025, un documento que prioriza la protección de los territorios de ultramar y el fortalecimiento de su presencia militar en zonas consideradas estratégicas.















