Radares 3D para vigilar el espacio aéreo de este país sudamericano. Foto: X/@petrogustavo

Un país sudamericano avanza en un ambicioso proceso de modernización de su infraestructura de vigilancia aérea con la incorporación de siete nuevos radares de última generación, con el objetivo de optimizar su navegación, la seguridad operacional y el control del espacio aéreo nacional.

Este proyecto fue firmado en 2023 bajo el contrato 23001020 H2 2023 y está a cargo de la Unión Temporal Radcol 2023, integrada por Indra Group y Dextera. Tiene una inversión total de 332.000 millones de pesos, lo que equivale a unos 85,7 millones de dólares.

El país de Sudamérica que fortalece su sistema de Defensa Aérea

Se trata de Colombia, y el proyecto en cuestión se denomina “Renovación y modernización de la red de vigilancia aérea de Colombia”.

Estos nuevos sistemas incorporan tecnología de avanzada, tales como radar primario tridimensional y radar secundario Modo S, sistema satelital ADS-B, canal meteorológico integrado y antenas de barrido electrónico.

Nuevo sistema de radares 3D de Colombia. Video: X/@petrogustavo

Asimismo, cuentan con una cobertura primaria de hasta 120 millas náuticas y secundaria de 250 millas, torres de 30 metros con radomo protector y sistemas redundantes de energía, lo que garantiza una operación continua incluso ante contingencias.

Ya están en funcionamiento tres de los siete radares previstos, gracias a la labor de la Aeronáutica Civil (Aerocivil) y el Ministerio de Transporte, responsables de la ejecución del proyecto.

El primero fue instalado en Cali, Valle del Cauca, en julio de 2025; el segundo entró en operación en septiembre del mismo año en Carepa, Urabá antioqueño, en el aeropuerto Antonio Roldán Betancourt; y el tercero fue inaugurado el 22 de enero de 2026 en Leticia, Amazonas, en el aeropuerto Alfredo Vásquez Cobo.

Gracias a este último, se refuerza de manera significativa la vigilancia aérea en la frontera con Perú y Brasil, así como en la región amazónica.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, destacó la importancia estratégica de esta red. “Se inauguró un radar inmenso que nos costó 45.000 millones, de una inversión de 340.000 millones en todo el país, que hace parte de una red para vigilar la seguridad aérea. Los vuelos que crucen el espacio aéreo de la Amazonía serán detectados y la seguridad aérea se vuelve mayor”.

Gustavo Petro, presidente de Colombia. Foto: REUTERS

Los cuatro radares que restan serán instalados en puntos estratégicos como San Andrés Islas, para controlar el Caribe occidental; Villavicencio, Meta, clave para la transición de vuelos hacia la Amazonía y los Llanos Orientales; Riohacha, La Guajira, para reforzar la cobertura en el norte y la frontera marítima; y Bogotá, donde se modernizará la gestión del tráfico aéreo más denso del país.

Para finales de 2026 se espera que toda la red ya esté operativa, aunque las ubicaciones podrían ajustarse según necesidades técnicas.

A este plan se suma la decisión presidencial de ampliar el contrato para incorporar dos radares adicionales en Arauca y Nariño, zonas consideradas sensibles desde el punto de vista de la seguridad aérea.

Radares 3D de Colombia. Foto: X/@petrogustavo

Estos sistemas, si bien son gestionados por entidades civiles, forman parte del Sistema Integral de Defensa Aérea Nacional (Sisdan), integrado a su vez al Sistema Integral de Defensa Nacional (Siden).

El Sisdan nació en la década de 1990 ante la necesidad de controlar el espacio aéreo frente a amenazas como el narcotráfico. Desde entonces, evolucionó con la creación del Centro de Comando y Control de la Fuerza Aérea Colombiana en 2007 y la integración de radares civiles y militares. Con la llegada de los nuevos radares 3D y sistemas como el Barak MX, Colombia busca alcanzar por primera vez una cobertura casi total de su espacio aéreo y una capacidad real de detección e interceptación de amenazas.