Inicio de clases
Inicio de clases Foto: Foto generada con IA

A partir de 2026, Colombia vivirá una de las transformaciones laborales y educativas más significativas de los últimos años. La implementación total de la jornada laboral de 42 horas semanales para el sector privado, que incluye a miles de docentes en instituciones educativas privadas, obligará a reorganizar horarios, cargas académicas y dinámicas internas de los colegios. Esta medida hace parte del proceso progresivo de la Ley 2101 de 2021, que busca reducir el tiempo laboral sin afectar salarios ni prestaciones.

Una reforma que culmina en 2026

El ajuste comenzó en 2023 con una reducción a 47 horas semanales y continuó en 2025 con el límite de 44 horas. En 2026 se aplicará definitivamente el tope de 42 horas, lo que implica que ningún empleador podrá exigir cargas superiores sin compensación adicional. Esta medida no modifica los salarios ni derechos adquiridos como primas, vacaciones o cesantías, algo que ha sido reiterado por las autoridades laborales.

Se retrasa el inicio de clases Foto: Foto generada con IA

Cambios paralelos en la jornada escolar pública

Mientras el sector privado ajusta cargas laborales, el sistema educativo oficial también atraviesa una reforma importante. El Decreto 277 de 2025 redefinió la distribución del tiempo escolar, la asignación docente y el funcionamiento de las jornadas en todo el país. La normativa, fruto de acuerdos entre el Ministerio de Educación y FECODE, incorpora nuevas intensidades mínimas por nivel educativo y agrega un elemento novedoso: el descanso pedagógico de cinco minutos por cada clase de 60 minutos, integrado directamente en el currículo.

Entre los cambios más relevantes se encuentran:

  • Preescolar: 20 horas semanales, que antes no estaban definidas normativamente.
  • Primaria: se mantiene en 25 horas semanales.
  • Secundaria y media: continúan en 30 horas semanales.
  • Media técnica: aumenta a 37 horas semanales.

Estos ajustes aplican a los colegios públicos, pero también orientan indirectamente a instituciones privadas, que deberán armonizar su organización interna con las nuevas limitaciones laborales y pedagógicas.

¿Qué ocurre con la permanencia docente? Una alerta en debate

Otra medida en discusión, según borradores conocidos a finales de 2024, es la limitación de la permanencia docente a seis horas continuas dentro de los establecimientos educativos. Aunque busca reducir sobrecargas, expertos advierten que podría disminuir el tiempo efectivo de clases y complicar la operación de colegios con jornada única. La propuesta plantea reorganizar las 22 horas de asignación académica semanal en perí­odos de 60 minutos incluyendo el descanso pedagógico.

Cambia el calendario escolar Foto: Foto generada con IA

Un panorama que obliga a reorganizar todo el sistema

Con la reducción laboral, los nuevos parámetros de intensidad horaria y la posible flexibilidad en la permanencia docente, el sistema educativo colombiano afronta un reto mayor: equilibrar bienestar docente, calidad educativa y carga administrativa.

Los colegios deberán rediseñar horarios, redistribuir actividades extracurriculares y optimizar tiempos para asegurar el cumplimiento de la norma sin perjudicar el aprendizaje.

El 2026 marcará un antes y un después para la educación en Colombia. Tanto en instituciones privadas como públicas, las reglas del juego cambian: menos horas laborales, nuevas intensidades horarias, descansos pedagógicos y modelos reorganizados. Lo que está claro es que el país se dirige hacia un sistema que busca ser más equilibrado, humano y eficiente, aunque no exento de desafíos operativos.