Reino Unido retira al RFA Argus, el último buque activo que participó en la Guerra de Malvinas
Tras más de cuatro décadas de servicio, el Reino Unido retiró al RFA Argus, el último buque activo que participó en la Guerra de Malvinas. La nave, clave en operaciones militares y humanitarias desde 1982, será desguazada tras fallas estructurales que hicieron inviable su continuidad.

El Reino Unido dio por finalizada una etapa histórica al retirar del servicio al RFA Argus (A135), el último buque operativo que había participado en la Guerra de Malvinas en 1982. La nave, perteneciente a la Royal Fleet Auxiliary, deja atrás más de cuatro décadas de actividad en misiones militares, humanitarias y de apoyo logístico.
Construido originalmente en Italia y botado en 1980 como Contender Bezant, el buque fue pensado para el comercio marítimo internacional como portacontenedores y ferry de carga tipo Roll-on/Roll-off. Con capacidad para más de 1.100 TEU, cumplía funciones civiles hasta que estalló el conflicto del Atlántico Sur. En mayo de 1982, el Ministerio de Defensa británico lo incorporó mediante el programa STUFT, que permitía requisar buques comerciales para uso militar. En tan solo cinco días fue transformado en transporte de aeronaves capaz de operar helicópteros y aviones Harrier. Partió hacia el Atlántico Sur el 20 de mayo, arribando semanas después para operar como unidad logística cerca de Puerto Argentino.

Tras la guerra, el barco regresó al servicio civil de su compañía original, pero el Reino Unido decidió adquirirlo en 1984 debido a su buen estado general. Fue enviado a los astilleros Harland & Wolff, donde recibió una amplia modificación: cubierta de vuelo, ascensores para aeronaves, sistemas de radar y comunicaciones militares renovados. En 1987 fue rebautizado como RFA Argus y un año después volvió al servicio activo, reemplazando al RFA Engadine como plataforma de apoyo aéreo.
¿Por qué fue retirado?
Durante su prolongada carrera, el Argus acumuló despliegues significativos. Participó como plataforma médica en conflictos como la Guerra del Golfo en 1991 y la Guerra de Irak en 2003, además de misiones humanitarias, incluyendo la respuesta británica a la crisis del Ébola en Sierra Leona en 2014. Su último despliegue importante ocurrió en 2024, cuando operó en el Indopacífico dentro del marco del Grupo de Ataque Litoral del Reino Unido.

La decisión de retirarlo surgió tras varias inspecciones técnicas que detectaron fallas estructurales en puertas cortafuegos, filtraciones en ejes y problemas en tanques de lastre. Aunque el buque atravesó una revisión de cinco meses, las restricciones presupuestarias impidieron completar las reparaciones necesarias. Desde junio de 2025 ya no contaba con certificación de seguridad.
El RFA Argus será remolcado desde Portsmouth hacia Falmouth para su desguace definitivo. Más allá de los motivos técnicos, su baja tiene un fuerte componente simbólico: representaba el último vínculo operativo con el conflicto de 1982, un punto central de tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido. Su retiro cierra un capítulo histórico, pero también reaviva el recuerdo de una guerra que aún marca la política regional.















