La guerra en Medio Oriente.
La guerra en Medio Oriente. Foto: REUTERS

Majid Musavi, jefe de la Fuerza Espacial de la Guardia Revolucionaria, se refirió a un nuevo ataque inminente de Irán contra Israel y demás países de la región: “Pronto. Preparen sus refugios”, escribió quien también es el responsable del programa de misiles iraní.

Estas amenazas se enmarcan dentro de las que también hizo Teherán a empresas estadounidenses como Apple y Google en Medio Oriente.

Incluso, en la lista de las 18 empresas amenazadas están también Microsoft, HP, Intel, Meta, IBM y Boeing.

Entretanto, Estados Unidos, Israel e Irán estuvieron intercambiando ataques cruzados a lo largo de todas estas últimas jornadas, en la continuidad de los bombardeos que comenzaron el pasado sábado 28 de febrero cuando se dieron los primeros embistes en Teherán, que acabaron con la vida del ayatolá y líder supremo iraní, Alí Jamenei.

Al mismo tiempo, se sucedieron en las últimas jornadas anuncios cruzados y desmentidos, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, había dicho que estaba negociando una tregua con Teherán, afirmación que fue desmentida categóricamente por las principales autoridades iraníes.

El estrecho de Ormuz en el foco del conflicto, pero ¿qué pasa con el estrecho de Bab el-Mandeb?

Durante las últimas semanas, el mundo entero empezó a poner sus ojos en un paso marítimo que tomó una relevancia inusitada debido a que Irán -con la Guardia Revolucionaria- decidió bloquearlo: el estrecho de Ormuz.

Lo que trascendió fue la decisión del bloqueo de barcos petroleros que navegan sus aguas, con el foco puesto en los enemigos de Irán, para impedirles el abastecimiento del crudo proveniente del Golfo Pérsico.

Pero las noticias también llevan a que el conflicto esté en permanente movimiento y el mismo pueda trasladarse a otras latitudes, como es el estrecho de Bab el-Mandeb, el mismo que es el paso obligado que conecta el Mar Rojo con el Mar Arábigo.

El bloqueo del estrecho de Ormuz. Foto: REUTERS

Justamente, este paso también influye en la economía mundial, porque representa un lugar clave para la provisión de petróleo.

En ese sentido, la preocupación pasa porque una de las costas del estrecho de Bab el-Mandeb está controlada por los hutíes de Yemen, grupo terrorista aliado de Irán, por lo que podría darse un nuevo bloqueo a los barcos petroleros occidentales, acrecentando el conflicto.

Estas especulaciones las tiene en cuenta Washington, que busca resolver la situación cuanto antes, porque el bloqueo del crudo del Golfo Pérsico genera que los precios de los combustibles den un salto exponencial EE.UU., algo que preocupa sobremanera a la población estadounidense.