Buques mercantes de China que podrían ser convertidos en militares.
Buques mercantes de China que podrían ser convertidos en militares. Foto: Imagine China

China continúa siendo una potencia mundial en lo que respecta a su economía, así como también a su poderío armamentístico. En ese sentido, a finales de 2025 y principios de 2026, exhibió un buque portacontenedores de origen civil equipado con lanzadores de misiles verticales, sistemas de radar avanzados y defensas automáticas, un conjunto de capacidades habitualmente reservado para unidades de guerra.

Esto sugeriría un posible cambio estratégico en la manera en que Pekín podría empezar a emplear naves mercantes como plataformas militares modulares, de bajo costo y rápido despliegue.

Las capacidades chinas para convertir buques mercantes en militares. Foto: Imagine China

La doctrina china de fusión militar-civil

Este desarrollo se inscribe dentro de la conocida doctrina china de fusión militar-civil, una forma de hacer política que impulsa desde hace años la idea de integrar las capacidades tecnológicas y logísticas del sector comercial al aparato de defensa.

Por supuesto, la transformación de buques mercantes en plataformas armadas plantea interrogantes de peso sobre la seguridad marítima global y los conflictos navales que a futuro podrían desarrollarse.

El buque en cuestión fue identificado como el Zhongda 79, un portacontenedores de tamaño medio que fue observado en el astillero Hudong-Zhonghua, en Shanghái, con sistemas que rara vez se ven fuera de un buque de guerra.

En ese sentido, imágenes satelitales y registros de aficiones evidencian lanzadores de misiles verticales ocultos dentro de contenedores estándar, un radar rotativo de antenas en fase activa capaz de vigilancia aérea y de superficie, sistemas de armas de proximidad (CIWS) y lanzadores de señuelos y contramedidas electrónicas.

Uno de los aspectos que más llama la atención es que ninguno de estos equipos parece estar integrado de forma permanente en el casco. Al contrario, estarían montados sobre contenedores intercambiables, lo que permitiría instalar o retirar los sistemas de contenedores intercambiables, permitiendo colocar o retirar los sistemas sin modificar estructuras claves de la nave. Por ello, podría sugerirse que China estaría habilitada para convertir velozmente un buque comercial en una plataforma de combate.

Desde una perspectiva estratégica, este enfoque resulta significativo por varias razones. En primer lugar, el uso de lanzadores verticales modulares permitiría transportar decenas de misiles -potencialmente hasta 60 tubos de lanzamiento- ocultos en contenedores comunes, facilitando su despliegue sin recurrir a buques de guerra tradicionales.

El Xinrun 579, con bandera de Vanuatu, pero de propiedad china. Foto: Prefectura Naval Argentina
China y un proyecto ambicioso con los buques mercantes.

En segundo lugar, los radares y sensores montables proporcionarían capacidades de detección y seguimiento comparables a las de una fragata, útiles para vigilancia temprana o coordinación de operaciones.

Además, la presencia de sistemas CIWS, como el Tipo 1130, refuerza la idea de que estos buques podrían defenderse de misiles, drones o aeronaves en entornos hostiles. Sin embargo, el mayor impacto estratégico radica en la ambigüedad que introduce este modelo. En un conflicto, distinguir entre un mercante civil y uno potencialmente armado se volvería más complejo, desdibujando las reglas tradicionales de la guerra naval.

China cuenta con una de las flotas mercantes más importantes del mundo, y gracias a ello podría multiplicar rápidamente sus capacidades militares sin tener que hacer cambios ni inversiones estructurales.