Crece la tensión en Bolivia: miles de manifestantes marcharon en La Paz y exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz
Las protestas ingresaron en su cuarta semana en medio de enfrentamientos con la Policía, cortes de rutas y una creciente crisis por la escasez de combustible, alimentos y medicamentos en distintas regiones del país.
Bolivia atraviesa uno de los momentos de mayor tensión social de los últimos meses. Este lunes 25 de mayo, miles de personas se movilizaron por las calles de La Paz para reclamar la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en el marco de una ola de protestas que ya lleva casi un mes y que impacta de lleno en el abastecimiento de productos esenciales.
Las manifestaciones se concentraron en el centro de la capital boliviana, donde se registraron incidentes entre grupos de manifestantes y efectivos policiales. Mientras algunos sectores utilizaron petardos y explosivos de estruendo durante la marcha, las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos para intentar contener el avance hacia edificios gubernamentales.
Según medios locales, la Policía desplegó un fuerte operativo en distintos puntos de La Paz y advirtió sobre la presencia de personas encapuchadas y grupos que portaban elementos contundentes.
Qué reclaman los manifestantes en Bolivia
Entre los sectores que participan de las protestas hay trabajadores, campesinos, sindicatos y transportistas, quienes cuestionan las medidas económicas impulsadas por el gobierno y reclaman mejoras salariales. Además, responsabilizan a la administración de Rodrigo Paz por la crisis de abastecimiento y por la distribución de combustibles que, según denuncian algunos sectores, habría provocado problemas mecánicos en numerosos vehículos.
Las movilizaciones comenzaron a principios de mayo tras una convocatoria a huelga impulsada por la Central Obrera Boliviana (COB), una de las organizaciones sindicales más importantes del país. Desde entonces, los reclamos se extendieron a distintas regiones con bloqueos de rutas y cortes de caminos en decenas de puntos estratégicos.
La crisis económica agrava el conflicto social
El gobierno enfrenta una situación económica compleja marcada por la escasez de combustible y dificultades en el acceso a alimentos y medicamentos. Este escenario incrementó el malestar social y profundizó las protestas contra la gestión presidencial.
En paralelo, cientos de policías permanecen apostados en las inmediaciones de la sede de gobierno para evitar nuevos disturbios mientras continúan las movilizaciones en distintos puntos del país.













