Taiwán denuncia un despliegue naval masivo de China: más de 100 barcos y amenazas cruzadas
El gobierno taiwanés acusó a China de amenazar la estabilidad regional tras detectar un operativo naval masivo cerca de la isla. La escalada ocurre después de la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump en Pekín y en medio de dudas sobre la venta de armas de Estados Unidos a Taiwán.
El gobierno de Taiwán denunció este sábado un masivo despliegue naval de China en las aguas cercanas a la isla y advirtió que la situación representa una amenaza directa para la estabilidad regional. Según las autoridades taiwanesas, más de 100 embarcaciones, entre buques de guerra y naves de guardia costera, fueron detectadas en distintas zonas marítimas que van desde el mar Amarillo hasta el mar de China Meridional y el Pacífico occidental.
La denuncia fue realizada por Joseph Wu, jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, quien aseguró que el operativo militar chino se desarrolló “a lo largo de los últimos días”, poco después de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Wu acusó a China de “amenazar” la paz y la estabilidad en la región. “China es el único problema que está destruyendo el statu quo”, afirmó el funcionario, en referencia al incremento de la presencia militar china alrededor de la isla.
Momento de suma tensión entre China y Taiwán: ¿qué harán Xi Jinping y Donald Trump?
El conflicto entre China y Taiwán atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión de los últimos años. El gigante asiático considera a la isla, que cuenta con gobierno democrático y fuerzas armadas propias, como parte de su territorio y sostiene que la reunificación es inevitable, incluso mediante el uso de la fuerza si fuera necesario.
En ese contexto, la reciente reunión entre el presidente chino Xi Jinping y Trump en Pekín volvió a colocar la cuestión taiwanesa en el centro de la escena internacional. Durante el encuentro bilateral, Xi advirtió que el tema podría derivar en un “conflicto”, mientras que Trump evitó confirmar si aprobará un multimillonario paquete de armas para Taipéi valuado en unos 14.000 millones de dólares.
Tras finalizar su visita a China, el mandatario estadounidense también sugirió que la venta de armamento a Taiwán podría convertirse en una herramienta de negociación con Pekín. Además, lanzó una advertencia a las autoridades taiwanesas para que no avancen hacia una declaración formal de independencia, un escenario que China considera una línea roja.
Un alto funcionario de seguridad de Taiwán, que habló bajo condición de anonimato con la agencia AFP, reveló que las fuerzas taiwanesas ya habían detectado movimientos navales chinos antes de la cumbre entre Trump y Xi. Sin embargo, señaló que el número de embarcaciones creció de manera considerable en los días posteriores, hasta superar el centenar.
En paralelo, Trump afirmó esta semana que trabajará para abordar “el problema de Taiwán” y aseguró que mantiene diálogo con todas las partes involucradas. Consultado sobre un eventual contacto con el presidente taiwanés William Lai, respondió: “Hablaré con él. Hablo con todo el mundo”.
Mientras tanto, el gobierno taiwanés reiteró que la venta de armas estadounidenses resulta “necesaria” para preservar la paz en el estrecho de Taiwán frente a la creciente presión militar china.
La situación también se complejizó por el escenario internacional. El secretario interino de la Marina de Estados Unidos, Hung Cao, confirmó ante el Congreso que varias ventas de armas a Taiwán se encuentran temporalmente “en pausa” debido a la necesidad de garantizar municiones suficientes para las operaciones militares estadounidenses vinculadas a la guerra en Irán.












