La amenaza de Donald Trump contra Irán: "Abran el puto estrecho de Ormuz". Foto: Reuters/Nathan Howard.
La amenaza de Donald Trump contra Irán: "Abran el puto estrecho de Ormuz". Foto: Reuters/Nathan Howard.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un exabrupto respecto de su enemigo, Irán, y la situación complicada que se vive en las inmediaciones al Golfo Pérsico, más precisamente en Ormuz, al señalar que se desatará “el infierno” en el país persa si sus líderes no reabren “el puto estrecho”.

Las amenazas del republicano norteamericano están relacionadas con el ataque a infraestructura energética clave en la república islamista, y el plazo de 48 horas que les dio para reabrir este estrecho vence el martes a las 21.00 h (hora argentina).

Trump advierte a Irán sobre Estrecho de Hormuz.

“El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!!!”, escribió Trump a través de su red social Truth Social.

“Abran el puto estrecho, malditos locos, o vivirán en el infierno. ¡YA LO VERÁN! Alabado sea Alá“, agregó eufórico el mandatario estadounidense.

El ultimátum de Trump: horas decisivas para la guerra en Medio Oriente

Previo a estas palabras desafiantes por parte de Trump, el presidente estadounidense ya había advertido que le daba a Irán un plazo de 48 horas para resolver el bloqueo al estrecho de Ormuz, pasaje marítimo por el que circula el 20% del petróleo mundial y que está siendo controlado por la Guardia Revolucionaria iraní.

Estrecho de Ormuz. Foto: REUTERS

En ese control, este brazo armado impide el libre paso de barcos petroleros occidentales y solo habilita a aquellas embarcaciones de países que se han declarado en contra de la guerra en Medio Oriente o afines a Teherán.

El plazo que dio Trump de 48 horas vence a las 20.00 h (hora de Washington) del martes 7 de abril, es decir, a las 00.00 GMT -Greenwich Mean Time- del 7 de abril.

Este bloqueo ha sido hasta el momento uno de los hechos más desestabilizadores del conflicto, generando significativas fluctuaciones en los precios del crudo en los mercados, lo que luego se traslada a inflación y aumento de costos para los productos diarios, una afectación económica que sienten las sociedades, principalmente la estadounidense.

Irán sostiene que la situación del estrecho de Ormuz no va a cambiar, que ya no habrá más libre paso por él y que los barcos petroleros que decidan navegar sus aguas deberán pagar una tasa a Irán para transitar. Incluso, desde las altas esferas de la nación islamista sostienen que “el infierno” se desatará para Estados Unidos e Israel si persisten con su posición de ataque.

Las hostilidades entre estos tres países comenzaron el pasado sábado 28 de febrero cuando EE.UU. e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Teherán y otras ciudades iraníes, en donde mataron al entonces ayatolá y líder supremo de la nación persa, Alí Jamenei, desatando la respuesta feroz de Irán y el comienzo de la guerra.