“Todo Medio Oriente se convertirá en un infierno”: la feroz respuesta de Irán al ultimátum de Donald Trump
El régimen iraní respondió con extrema dureza a las amenazas de Donald Trump y advirtió que cualquier expansión de la ofensiva estadounidense incendiará a todo el Medio Oriente con el lunes 6 de abril como fecha límite para reabrir el estrecho de Ormuz.

En un clima de máxima tensión por el control estratégico del estrecho de Ormuz, Irán endureció su discurso frente a las recientes amenazas provenientes de Donald Trump. A través de canales estatales, las autoridades iraníes lanzaron una advertencia directa sobre las consecuencias de una escalada militar de mayor alcance.
“No olviden que si la agresión se expande, toda la región se convertirá en un infierno”, sentenció un portavoz del gobierno persa en una clara señal de que no retrocederán ante la presión de Washington. “Todo Medio Oriente se convertirá en un infierno”, lanzó.

La tensión alcanzó un punto crítico luego de que la administración de Donald Trump fijara como plazo máximo el próximo lunes 6 de abril para que Irán habilite la libre circulación en el estrecho de Ormuz. Ante este ultimátum, la respuesta desde Teherán fue tajante.
“La ilusión de derrotar a la República Islámica de Irán se ha convertido en un pantano en el que se hundirán”, advirtieron las fuentes oficiales. Este cruce de declaraciones se generó en medio de un despliegue de fuerzas sin precedentes en la zona, donde el control del paso marítimo, vital para el suministro energético global, se transformó en el epicentro de una guerra que amenaza con desestabilizar por completo a todo el Medio Oriente.
Mientras Ormuz está en jaque, el Reino Unido apuesta por una revolucionaria fuente de energía
El estrecho de Ormuz sigue siendo el foco de atención del mundo entero desde hace semanas, con el bloqueo que mantiene la Guardia Revolucionaria de Irán para el paso de barcos de determinadas banderas, producto de la guerra en Medio Oriente que mantiene esta nación con Estados Unidos e Israel.
Por ello, los mercados que dependen del petróleo -la mayoría de los que mueven millones de dólares por año- se ven muy afectados por esta situación, manteniéndose en jaque y a la expectativa de los siguientes movimientos en la guerra. Frente a esta situación, el Reino Unido busca alternativas para que su economía no se vea tan afectada.















