La titular del FMI alertó sobre el impacto de la guerra en Medio Oriente: “No habrá un regreso limpio y ordenado a la situación anterior”
La advertencia fue hecha por la directora del Fondo, Kristalina Georgieva. Remarcó que los bancos centrales tienen que “estar preparados” para endurecer sus políticas ante posibles explosiones inflacionarias.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, pronunció un discurso marcado por el pesimismo y la preocupación ante las consecuencias económicas de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Durante la apertura de la asamblea de primavera del organismo, subrayó que el escenario más optimista del FMI contempla una “revisión a la baja del crecimiento global”.
“Esto se debe a los daños en la infraestructura, las interrupciones en el suministro, la pérdida de confianza y otros efectos negativos que deja el conflicto”, explicó Georgieva. En este mismo sentido, la economista búlgara advirtió que, aunque se alcance la paz duradera en Ucrania, la recuperación será igual de lenta.

“No sabemos con exactitud qué nos depara el futuro en cuanto a los tránsitos por el estrecho de Ormuz. Lo que sí sabemos es que el crecimiento será más lento”, afirmó, enfatizando que los daños sobre la economía mundial serán duraderos y que incluso en el mejor escenario no habrá un regreso limpio a la situación anterior.
Ante el difícil escenario, Georgieva describió el conflicto como un shock de oferta “de gran magnitud, de carácter global y asimétrico”, generado principalmente por los cortes en el suministro de petróleo. Tras los bombardeos sobre Teherán, el régimen de los ayatolás cerró temporalmente el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial y una cuarta parte del gas natural que consume el planeta. “Como siempre, un shock de oferta hace subir los precios”, recordó la directora gerente del FMI.
En este contexto, advirtió sobre el riesgo inflacionario y llamó a los países a no abordar la crisis energética de manera unilateral. “Sería como echar gasolina al fuego. Y la van a necesitar para sus coches”, señaló desde la sede del organismo en Washington.

Bancos centrales: el FMI insiste en que deben estar preparados para actuar
Georgieva aconsejó “esperar y observar” antes de tomar decisiones que puedan empeorar la situación y resaltó la importancia de la coordinación internacional. Al mismo tiempo, instó a los bancos centrales a estar preparados para subir los tipos de interés y endurecer sus políticas si las expectativas de inflación comienzan a incrementarse, algo que, “afortunadamente”, aún no está sucediendo.
“La solidez de la economía mundial se ve puesta a prueba una vez más por la guerra en Oriente Medio, ahora en pausa”, concluyó Georgieva, subrayando que los efectos de este conflicto podrían dejar cicatrices en la economía global que tardarán años en sanar.














