Emiratos anuncia una nueva obra para reemplazar al Estrecho de Ormuz
Emiratos anuncia una nueva obra para reemplazar al Estrecho de Ormuz Foto: EFE

Emiratos Árabes Unidos (EAU) está acelerando la construcción de un nuevo oleoducto “Oeste–Este” que permitiría aumentar con fuerza sus envíos de crudo sin depender del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del planeta. El proyecto —según la comunicación oficial difundida por el entorno de Abu Dabi y replicada por medios internacionales— ya está en construcción y se espera que entre en operación en 2027, con un objetivo claro: duplicar la capacidad exportadora de ADNOC a través de Fujairah, en la costa del Golfo de Omán.

Por qué Fujairah se volvió la “salida de emergencia” del petróleo emiratí

Fujairah tiene una ventaja geográfica decisiva: está fuera del estrecho de Ormuz, lo que la convierte en un punto de carga estratégico cuando el tráfico por ese corredor se vuelve incierto. No es un detalle menor: el estrecho de Ormuz mueve volúmenes gigantescos y, en condiciones normales, por allí circulan alrededor de 20 millones de barriles diarios, equivalente a cerca del 20% del consumo global de líquidos petroleros.

¿Cambio el panorama internacional? Foto: EFE

Qué se sabe del nuevo oleoducto Oeste–Este

La directiva para acelerar la ejecución fue comunicada tras una reunión del comité ejecutivo del directorio de ADNOC presidida por el príncipe heredero de Abu Dabi, Sheikh Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan. El punto central del anuncio: el nuevo corredor duplicaría la capacidad de exportación de ADNOC a través de Fujairah cuando esté operativo en 2027, reforzando la “flexibilidad” logística del país en un contexto regional tenso.

La infraestructura actual: el oleoducto que ya permite evitar Ormuz

EAU no parte de cero. Desde 2012 existe una conexión clave entre los campos de Habshan y Fujairah: un oleoducto de 360 km con capacidad de hasta 1,8 millones de barriles por día, que ya funciona como alternativa al paso por Ormuz. De hecho, reportes recientes destacan que el Habshan–Fujairah (ADCOP) es hoy la principal vía de exportación emiratí que evita el estrecho, y que el nuevo proyecto actuaría como “segundo carril” para ampliar el volumen exportable por esa misma salida.

Un mapa muestra el estrecho de Ormuz en esta ilustración tomada el 22 de junio de 2025. Foto: Reuters (Dado Ruvic)

El contexto: tensión regional, riesgo de cuello de botella y efecto precios

La relevancia de esta decisión se entiende mirando el mapa energético: cuando Ormuz se altera, el impacto es global porque hay pocas alternativas equivalentes para sacar crudo del Golfo. Reuters reportó que la aceleración del proyecto llega en un escenario donde las restricciones y tensiones en torno al estrecho han presionado los suministros y los precios, y donde la capacidad de “bypass” se vuelve un activo estratégico.

Qué significa para el mercado: más barriles “por fuera” de Ormuz

Si el nuevo oleoducto cumple su promesa de duplicar la salida por Fujairah, Emiratos ganaría margen para sostener exportaciones aun cuando el tránsito marítimo por Ormuz sea limitado. Y eso importa porque, según análisis energéticos, el estrecho concentra no solo crudo, sino también grandes flujos de productos petroleros y parte relevante del comercio energético marítimo, lo que amplifica cualquier interrupción.

Lo que viene: plazos, señales a inversores y lectura geopolítica

El calendario oficial sitúa la entrada en operación en 2027, y la narrativa del gobierno emiratí enfatiza “resiliencia operativa” y “suministro confiable” a clientes locales e internacionales. En paralelo, Fujairah se apoya en infraestructura portuaria y logística de gran escala —incluida la red de terminales y conexiones del puerto— que refuerza su rol como hub energético fuera del estrecho.