Ataques cruzados en Medio Oriente.
Ataques cruzados en Medio Oriente. Foto: REUTERS

Según fuentes que fueron citadas por The Wall Street Journal, Emiratos Árabes Unidos (EAU) habría llevado a cabo varios ataques militares secretos contra Irán desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, la cual comenzó el pasado 28 de febrero.

Los ataques habrían incluido un bombardeo contra una refinería en la isla iraní de Lavan, en las cercanías del estrecho de Ormuz, y se habrían desarrollado a principios de abril, mientras se mantenía un alto el fuego anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump.

La isla de Laván de Irán, en las cercanías al estrecho de Ormuz y a Emiratos Árabes Unidos. Foto: Google Maps.

Pero los Emiratos Árabes no reconocen públicamente esta operación militar, tal como queda evidenciado con el silencio por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí. Eso sí, hizo referencia a declaraciones previas y su derecho de responder “incluso militarmente” si su país se ve amenazado.

La respuesta de Irán a ese ataque fue una oleada de misiles y drones contra los Emiratos Árabes y Kuwait.

EEUU estuvo de acuerdo con el ataque de EAU en medio de la tregua

Según las mismas fuentes que fueron citadas por The Wall Street Journal, EEUU no emitió ningún comunicado ni molestias por el ataque de EAU en medio de la tregua que se había planteado, debido a que todavía el alto el fuego no estaba consolidado.

Asimismo, vio con buenos ojos la participación de Abu Dabi en la contienda, así como de otros países que decidieron sumarse.

¿Por qué Emiratos Árabes se unió a la guerra contra Irán?

Antes del estallido del conflicto, las monarquías del Golfo habían advertido que no autorizarían el uso de sus territorios, bases militares ni corredores aéreos para operaciones ofensivas. Pese a ello, una vez iniciadas las hostilidades, Irán amplió el frente regional y respondió con una ofensiva de misiles y drones dirigida contra infraestructura estratégica, aeropuertos y zonas urbanas de distintos países del Golfo.

De acuerdo con el informe de este medio estadounidense, EAU fue el principal objetivo de esas acciones. Teherán habría lanzado más de 2.800 proyectiles y drones sobre territorio emiratí, una cifra que superó incluso la cantidad de ataques dirigidos contra Israel.

La ofensiva tuvo consecuencias directas sobre sectores clave de la economía emiratí. Las interrupciones en el tráfico aéreo, la caída del turismo y el freno en el mercado inmobiliario generaron un fuerte impacto económico, acompañado por suspensiones laborales y recortes de personal en distintas actividades. Funcionarios del Golfo sostienen que, a partir de esos episodios, Emiratos pasó a considerar a Irán como una amenaza directa para su estabilidad económica y su esquema de desarrollo.

Ese deterioro en la relación derivó en un endurecimiento de la postura emiratí. Desde entonces, Abu Dabi se convirtió en el socio más alineado con Washington dentro de las monarquías del Golfo y fortaleció su cooperación militar con Estados Unidos durante la guerra, según fuentes citadas por el periódico estadounidense.

Las sospechas sobre una eventual participación más activa de Emiratos comenzaron a crecer a mediados de marzo, luego de que circularan imágenes de un avión de combate operando sobre territorio iraní cuya procedencia no coincidía con las fuerzas aéreas de Israel ni de Estados Unidos.

EAU ya llevaría meses dentro de la guerra contra Irán. Foto: Unsplash.

La decisión iraní de extender la confrontación hacia el Golfo profundizó las diferencias entre las monarquías árabes y aceleró la búsqueda de nuevos acuerdos de defensa en la región.

En paralelo, Abu Dabi apoyó iniciativas en Naciones Unidas orientadas a habilitar acciones militares para limitar el control iraní sobre el estrecho de Ormuz. También avanzó con medidas internas contra intereses vinculados a Teherán, incluyendo el cierre de instituciones educativas y clubes iraníes en Dubái, además de restricciones migratorias para ciudadanos de ese país.