Congreso de Estados Unidos.
Congreso de Estados Unidos. Foto: REUTERS

Los legisladores republicanos reunieron los votos necesarios para tumbar la iniciativa que obligaría al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a retirarse de la guerra con Irán, lo que aplazó las votaciones previstas sobre el asunto hasta junio.

Días atrás, la Cámara de Representantes había programado una votación sobre una resolución de poderes de guerra presentada por los demócratas para contener la campaña militar estadounidense. Pero cuando quedó claro que los republicanos no tendrían los votos suficientes para frenar el texto, la otra parte optó por no someterlo a votación.

Es el último indicio de la pérdida de apoyo en el Congreso a la guerra que Trump lanzó hace más de dos meses junto a Israel, sin haber obtenido la aprobación legislativa. “Teníamos los votos, sin ninguna duda, y ellos lo sabían, y como resultado están jugando a la política”, afirmó el congresista demócrata Gregory Meeks, impulsor del proyecto.

Este movimiento en el Congreso estadounidense evidencia que los republicanos tienen dificultades para mantener el respaldo político a la gestión de Trump de la guerra con Irán. En ese contexto, los miembros del partido se muestran cada vez más dispuestos a desafiar al presidente por un conflicto que en principio debía durar solo unas semanas y que está a punto de cumplir tres meses.

Steve Scalise, líder republicano en la Cámara de Representantes explicó que la votación se aplazó para darle la oportunidad de votar a los legisladores ausentes, mientras que el presidente de la Cámara, Mike Johnson, no respondió a las preguntas de los periodistas al salir del recinto.

Crece el malestar en el Capitolio por la guerra con Irán

En el Capitolio aumenta la preocupación por la guerra, en un contexto marcado por el estancamiento en el estrecho de Ormuz, que sigue afectando al transporte marítimo global y presionando al alza el precio del petróleo en Estados Unidos. La semana pasada, una nueva resolución en la Cámara de Representantes vinculada a los poderes de guerra estuvo cerca de avanzar, pero terminó bloqueada tras un empate, luego de que tres legisladores republicanos se inclinaran a favor de la iniciativa.

El demócrata Gregory Meeks, referente de mayor peso de su partido en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, aseguró que esta vez cuenta con los votos necesarios. En la misma línea, el congresista Adam Smith, del estado de Washington, sostuvo que empieza a crecer en el Congreso la percepción de que la guerra en Irán ha sido perjudicial para el país y que cada vez más republicanos advierten su costo político y estratégico.

Polémica en EEUU por la guerra con Irán y la situación en Ormuz. Foto: REUTERS

La resolución sobre poderes de guerra gana apoyo

La posibilidad de que la propuesta avance cobró nueva fuerza luego de que Jared Golden, representante demócrata por Maine y único miembro de su partido que había votado en contra la semana pasada, anunciara que en una próxima instancia respaldará el texto. De concretarse, los demócratas quedarían alineados en su rechazo a la continuidad de la guerra sin autorización formal del Congreso.

En un comunicado conjunto, el líder demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, junto a otros dirigentes de su bancada, cuestionó duramente que los republicanos hayan retirado la votación y calificó esa decisión como una actitud “cobarde”. Además, remarcaron que, mientras el país se prepara para conmemorar el Memorial Day, los legisladores oficialistas evitan asumir responsabilidades frente al riesgo al que, según denunciaron, fueron expuestos de manera irresponsable los miembros de las Fuerzas Armadas.

Qué dice la Resolución de Poderes de Guerra

Aunque gran parte del Partido Republicano acompañó la ofensiva impulsada por Donald Trump para debilitar las capacidades nucleares de Irán, algunos sectores empiezan a sostener que el presidente ya superó el límite legal para mantener una acción bélica sin aval del Congreso.

La Resolución de Poderes de Guerra de 1973 establece que el presidente puede sostener una intervención militar por un máximo de 60 días sin aprobación legislativa. Pasado ese plazo, el Congreso debe declarar formalmente la guerra o autorizar el uso de la fuerza. En ese sentido, el republicano Brian Fitzpatrick, de Pensilvania, afirmó que el plazo ya venció y que ahora corresponde que el Congreso vote para cumplir con la ley.