
El ex Aquarium de Mar del Plata todavía alberga 59 pingüinos, pese al cierre del predio y al avance de la quiebra de la empresa que administraba el establecimiento. La Justicia actualizó el inventario de los animales y determinó que cuatro pingüinos saltarines fueron incorporados como bienes de cambio, con un valor estimado de u$s40.000.
La cifra surge del último informe de la sindicatura, que valuó esos cuatro ejemplares en $56,8 millones, tomando como referencia un tipo de cambio de $1.420. El monto representa el valor probable de realización en caso de que pueda concretarse una eventual venta internacional.

El resto de los animales permanece dentro del predio a la espera de una definición sobre su destino. En total, el inventario registra 53 pingüinos magallánicos, dos pingüinos rey y cuatro saltarines.
Cuánto valen los cuatro pingüinos saltarines según la sindicatura
Los cuatro pingüinos saltarines son actualmente los únicos ejemplares a los que la sindicatura asignó un valor económico dentro del activo de la quiebra.
El informe estableció un valor probable de realización de $56,8 millones, equivalente a u$s40.000, según la cotización de $1.420 utilizada para realizar el cálculo.
Sin embargo, se trata de una valuación condicionada. La cifra solamente podría incorporarse efectivamente a los fondos de la quiebra si se concreta una operación de venta internacional. En caso contrario, el propio informe contempla que el monto deberá ser descontado del activo.

Los dos pingüinos rey también permanecen en el predio, aunque no fueron incluidos con una valuación económica dentro del activo. Los otros 53 ejemplares corresponden a pingüinos magallánicos.
Ofertas millonarias del exterior: los intentos fallidos de venta desde México, China y Brasil
La valuación actual de los cuatro pingüinos saltarines contrasta con las ofertas millonarias que habían aparecido durante el proceso de quiebra.
Durante 2025, una empresa de México había ofrecido u$s750.000 por la totalidad de los pingüinos. Meses después, una compañía de China presentó una propuesta todavía mayor: u$s950.000 por 62 ejemplares.
También existió una oferta proveniente de Brasil por u$s250.000 para adquirir un lote parcial.
Ninguna de estas operaciones logró concretarse. Por ese motivo, en abril se había establecido una división respecto del futuro de los animales: 56 pingüinos magallánicos serían donados a la Fundación Bubalcó, mientras que los dos ejemplares rey y los cuatro saltarines quedarían bajo análisis ante la posibilidad de una venta internacional.

El nuevo inventario modificó parcialmente ese escenario. Ahora figuran 53 pingüinos magallánicos, mientras que los seis animales que habían quedado bajo análisis comercial continúan en el predio. De ellos, solamente los cuatro saltarines fueron incorporados al activo con una valuación económica.
El costo mensual de mantener a los pingüinos restantes tras el cierre del predio
Aunque el Aquarium de Mar del Plata dejó de funcionar, la quiebra todavía debe afrontar los gastos necesarios para mantener con vida y en buenas condiciones a los animales.
La permanencia de los pingüinos implica sostener personal, alimentación, atención veterinaria, mantenimiento de las instalaciones y seguridad.
Durante julio, la documentación incorporada al expediente registró pagos de haberes por poco más de $20 millones para 12 personas, que continúan vinculadas con las tareas necesarias dentro del predio.
De esta manera, mientras no se resuelva el destino definitivo de los animales, la quiebra debe continuar destinando recursos a su cuidado.

El destino de los pingüinos magallánicos y la donación a la Fundación Bubalcó
Uno de los principales objetivos planteados durante el proceso fue encontrar un destino definitivo para los pingüinos que no serían comercializados.
La alternativa analizada contempla la donación de los ejemplares magallánicos a la Fundación Bubalcó, mientras que los pingüinos rey y los saltarines quedaron vinculados a la posibilidad de una operación internacional.
Por el momento, sin embargo, los animales continúan dentro de las instalaciones del ex Aquarium. Esto también impide completar la devolución del inmueble a sus propietarios.
El predio, de aproximadamente nueve hectáreas frente al mar, pertenece a Cabo de las Corrientes S.A. y debía ser restituido desocupado y libre de animales el 31 de marzo. Ese plazo venció sin que pudiera concretarse la entrega debido a la permanencia de los pingüinos.
El antecedente de la venta de delfines nariz de botella a Egipto por u$s800.000
La empresa ya había recurrido a la venta de animales como una manera de obtener fondos durante el proceso de quiebra.
El antecedente más importante fue la transferencia de 10 delfines nariz de botella a Egipto por u$s800.000. El dinero obtenido fue destinado al mantenimiento de los animales que permanecían en el establecimiento y al pago de salarios.

Ahora, la posibilidad de generar nuevos recursos quedó concentrada en los cuatro pingüinos saltarines. Sin embargo, todavía no existe una venta cerrada y la sindicatura únicamente incorporó a los cálculos del activo el monto probable que podrían generar si finalmente se concreta una operación internacional.
La situación financiera de la compañía explica la importancia de cualquier eventual ingreso. Plunimar registra un pasivo de $1.481,5 millones frente a un activo estimado en $347,1 millones.
Entre los acreedores aparecen Cabo de las Corrientes S.A., BBVA, ARCA, Edea y trabajadores y ex trabajadores de la empresa.
Los lobos marinos ya fueron trasladados y el predio sigue pendiente
Mientras el futuro de los pingüinos continúa sin resolverse, otro capítulo de la quiebra sí logró avanzar. En mayo, los lobos marinos Ciro, Joaco, Nazareno y Mía fueron trasladados a Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú.
Con el traslado de los mamíferos marinos, los pingüinos son los únicos animales que todavía permanecen en las instalaciones.
Su permanencia está directamente relacionada con otro de los problemas que enfrenta la quiebra: la devolución del inmueble a Cabo de las Corrientes S.A.
Además, el futuro del predio genera expectativa en el mercado inmobiliario. Después del cierre del Aquarium, comenzaron a mencionarse distintos proyectos para el terreno, con operaciones que podrían alcanzar los u$s20 millones.
Por ahora, el expediente mantiene dos cuestiones estrechamente relacionadas: resolver el destino de los 59 pingüinos y recuperar el inmueble para su propietario. Mientras tanto, la sindicatura tiene incorporada una única venta potencial al cálculo del activo: la de los cuatro pingüinos saltarines, valuados en u$s40.000, mientras los otros 55 ejemplares permanecen sin una valuación económica dentro del patrimonio y a la espera de una decisión definitiva.






















