Reabren la causa por el crimen de Diego Fernández Lima: Cristian Graf otra vez investigado por homicidio y encubrimiento
La Cámara Nacional de Apelaciones anuló el sobreseimiento de Cristian Graf y ordenó reabrir la investigación por el asesinato de Diego Fernández Lima, ocurrido en 1984.

La Cámara Nacional de Apelaciones ordenó reabrir la investigación sobre Cristian Graf por el homicidio y presunto encubrimiento del crimen de Diego Fernández Lima. Esto lo hizo bajo el argumento de que aún persisten dudas importantes sobre su eventual responsabilidad.
A raíz de esta decisión, los jueces dejaron sin efecto el sobreseimiento que había dictado el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 56 y habilitaron la continuidad de la pesquisa.
En el fallo se sostiene que “la prueba no ha reunido elementos idóneos” que justifiquen el cierre anticipado de la causa, por lo que corresponde profundizar las líneas de investigación que apuntan a determinar si Graf tuvo o no participación en el homicidio ocurrido en 1984.

Según indicó el juez Julio Marcelo Lucini, existen aspectos del expediente que hacen “insoslayable” continuar con el examen del rol del imputado.
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Cabe recordar que Cristian Graf es el dueño de la casa del barrio de Coghlan en donde aparecieron los restos de Diego Fernández Lima.
Los motivos que vinculan a Graf con el crimen de Diego Fernández Lima
El magistrado destacó que la defensa reconoció que Graf vivía -y aún vive- en la propiedad de Congreso 3742, en el mencionado barrio porteño, lindera al terreno donde fueron hallados los restos óseos de Fernández Lima el 20 de mayo pasado. A ello se suma un dato relevante: la víctima y el imputado fueron compañeros de colegio, vínculo acreditado con informes escolares y testimonios de exalumnos que coincidieron con ambos en aquellos años.
Para el Tribunal, esa relación previa amerita analizar con mayor profundidad si existió algún tipo de conexión entre el adolescente asesinado y quien habitaba el lugar donde apareció enterrado.
Por todo lo anterior, el juez Luceni afirmó que “no hay posibilidad de desvincular” completamente a Graf.
El crimen de Fernández Lima sucedió hace más de cuatro décadas, cuando él tenía 16 años, y desapareció el 26 de julio de 1984. Ese día había almorzado con su mamá y salió con la intención de visitar a un amigo.

El último testimonio lo ubicó en la esquina de Rómulo Naón y Monroe, en Villa Urquiza. Sus padres denunciaron su desaparición en la Comisaría 39, pero la causa fue archivada bajo la presunción de una “fuga de hogar”, una hipótesis que siempre fue rechazada por la familia.
Durante años, sus padres llevaron adelante una búsqueda persistente. El padre de Diego murió en 1986 sin conocer el destino de su hijo. Cuatro décadas más tarde, este 20 de mayo pasado, el hallazgo de restos óseos en una obra en construcción derrumbó décadas de incógnitas.
El análisis realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los 151 fragmentos óseos como pertenecientes a Fernández Lima. Asimismo, los expertos pudieron determinar que el adolescente murió producto de una puñalada en el pecho (la cual dejó una marca en la cuarta costilla derecha) y quien lo asesinó intentó desmembrar el cuerpo y lo enterró en una fosa a apenas 60 centímetros de profundidad.

La conexión entre el hallazgo y Graf surgió a partir del mensaje de un antiguo compañero de ambos, que al enterarse del caso desde el exterior avisó a la fiscalía. Esto reorientó la investigación y derivó en que el fiscal Martín López Perrando imputara a Graf por encubrimiento, citándolo a declaración indagatoria el 17 de octubre.
Sin embargo, el 27 de octubre, el juez Alejandro Litvack lo sobreseyó. Esa resolución ahora quedó anulada. Con la orden de la Cámara, Graf vuelve a estar formalmente bajo sospecha y la causa retoma impulso en busca de esclarecer un crimen que permaneció oculto durante más de 40 años.
















