Femicidio de Cecilia Strzyzowski: el Clan Sena fue condenado a cadena perpetua
La Justicia de Chaco dictó la pena máxima para César Sena y sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, como responsables del crimen de la joven, mientras que otros imputados recibieron condenas por encubrimiento.

La Justicia de la provincia de Chaco condenó este martes al denominado Clan Sena a la pena de prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, en una sentencia que marcó el cierre de uno de los casos más conmocionantes de los últimos años en el país. El veredicto fue dado a conocer por la jueza Dolly Fernández durante una audiencia realizada en la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia.
César Sena, pareja de la víctima, recibió la pena máxima al ser considerado autor del crimen. Sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, fueron declarados culpables como partícipes necesarios, al determinarse que tuvieron un rol clave en el encubrimiento y en la ejecución del plan criminal. De esta manera, los tres fueron condenados a prisión perpetua.

Otros condenados por su participación posterior en el femicidio de Cecilia Strzyzowski
En el mismo fallo, la magistrada dictó condenas para otros imputados por su participación posterior al homicidio. Gustavo Obregón fue sentenciado a cuatro años y diez meses de prisión por el delito de encubrimiento agravado. En tanto, Fabiana Cecilia González recibió una pena de cinco años de cárcel efectiva por encubrimiento simple, el mismo delito por el cual Gustavo Melgarejo fue condenado a dos años y diez meses de prisión.
La jueza Fernández leyó el veredicto desde la sede judicial ubicada en la intersección de Juan B. Justo y San Martín, mientras que la audiencia se desarrolló de manera virtual a través de la plataforma Zoom. Los condenados siguieron la lectura de la sentencia desde el lugar de detención, al igual que sus abogados defensores, mientras que también participaron los representantes de la querella.

En el exterior del tribunal, Gloria Romero, madre de Cecilia Strzyzowski, encabezó una manifestación acompañada por familiares, amigos y organizaciones sociales. Según su testimonio, durante la lectura del fallo comenzaron a escucharse bocinazos y expresiones de apoyo, en un clima de fuerte carga emocional. La sentencia fue recibida como un paso fundamental en el reclamo de justicia por el femicidio de la joven chaqueña.















