Declaró la exmujer de Cristian Graf por el caso Diego Fernández Lima: “Solo quiero que se sepa la verdad”
Daniela Barreiro es la madre de los tres hijos mayores del principal sospechoso del crimen y efectuó la exposición testimonial frente al fiscal Martín López Parrando.

Daniela Barreiro, exesposa de Cristian Graf, declaró este jueves en el caso que investiga el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente que desapareció en 1984 y cuyos huesos se hallaron 40 años después en el patio de la casa de un excompañero de escuela.
Bareiro es la madre de los tres hijos mayores de Graf y efectuó la exposición testimonial frente al fiscal Martín López Parrando, aunque aún no se encuentra disponible para conocimiento público.
“Solo quiero que se sepa la verdad de lo que pasó, por mis hijos y por esa madre que está esperando hace años que alguien le dé una respuesta”, señaló la mujer en diálogo con Clarín antes de entrar al Tribunal, donde se cruzó con Javier Fernández, hermano de Diego y querellante.

Cómo sigue la causa por el crimen de Diego Fernández Lima
A fines de noviembre de 2025, la Sala IV de la Cámara Federal declaró que la causa vuelva a foja cero, por lo que se confirmó la nulidad del sobreseimiento de Cristian Graf, compañero de escuela secundaria de la víctima.
No obstante, en los últimos meses se decidió ampliar la investigación hacia los padres de Graf, Federico Alberto Graf y Susana Elena Grassle, con el objetivo de entender si la desaparición tuvo relación alguna con el Estado, por lo que se solicitaron informes a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
“El resultado fue conciso, no existió el vínculo, solo hubo una sociedad comercial entre ambos adultos, pero que se disolvió con el fallecimiento de Federico”, detallaron a la agencia Noticias Argentinas desde el entorno de Cristian y explicaron que “por el momento la investigación sigue en torno a la familia Graf”.
El adolescente de 16 años fue visto por última vez con vida el 26 de julio de 1984 en la Ciudad de Buenos Aires, día en el que regresó del colegio, almorzó con su madre y le pidió dinero para viajar en colectivo.
Después de 41 años, sus huesos y demás pertenencias fueron encontrados en el patio de un chalet que alquiló el cantante Gustavo Cerati (fallecido el 4 de septiembre de 2014) entre 2001 y 2003.

















