Vendió una Amarok, cobró miles de dólares y nunca volvió: la Justicia confirmó la condena
Cobró miles de dólares por una Volkswagen Amarok, prometió hacer la transferencia y desapareció. Tras años de proceso judicial, la Justicia confirmó la condena por estafa y dejó firme la pena contra el acusado.

Un engaño planificado, una camioneta que nunca fue entregada y un proceso judicial que se extendió durante años. La historia que comenzó como una operación de compraventa terminó con una condena firme por estafa, luego de que la Cámara de Apelación y Garantías ratificara la sentencia contra un hombre que simuló vender una Volkswagen Amarok y desapareció con el dinero.
El episodio ocurrió en julio de 2019, pero recién ahora quedó definitivamente confirmado el castigo judicial. El tribunal convalidó la pena impuesta en primera instancia por el Juzgado Correccional N.º 1, que había considerado probado el ardid y el perjuicio económico sufrido por la víctima.
Una operación que parecía legal, pero terminó en fraude
Según se determinó en el expediente, el acusado se presentó como vendedor de una VW Amarok gris y logró generar confianza en el comprador mostrando una situación aparentemente normal para concretar la operación. El encuentro se realizó en una vivienda de la zona sur de Mar del Plata, donde el damnificado entregó más de seis mil dólares y una suma adicional en pesos.
El paso clave del engaño fue la excusa utilizada para quedarse con el vehículo y el dinero: el vendedor aseguró que llevaría la camioneta al Registro de la Propiedad Automotor para avanzar con la transferencia, un trámite habitual en este tipo de operaciones. Sin embargo, nunca regresó.
Desde ese momento, la víctima no volvió a tener noticias ni del vehículo ni del dinero entregado, quedando imposibilitada de disponer del rodado que había comprado de buena fe.

La Justicia dio por acreditada la estafa
Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el hecho no fue un simple incumplimiento contractual, sino una estafa planificada, algo que fue respaldado por pruebas documentales, movimientos de dinero y testimonios consistentes.
El fallo de primera instancia condenó al imputado a dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional, además de imponerle reglas de conducta como fijar domicilio y someterse al control del Patronato de Liberados. Esa resolución fue apelada por la defensa, pero finalmente la Cámara rechazó el planteo.
Los jueces señalaron que las declaraciones de la víctima y los testigos se mantuvieron firmes y coherentes a lo largo del tiempo, descartando cualquier motivación espuria o contradicciones relevantes.
Un proceso que se extendió por años
Uno de los puntos destacados por los magistrados fue la persistencia del relato acusatorio, que se sostuvo sin fisuras desde el inicio de la causa en 2019 hasta la sentencia de primera instancia dictada en 2025. Para el tribunal, esa continuidad reforzó la credibilidad de la acusación y la solidez probatoria.
Con la confirmación del fallo, quedó firme la responsabilidad penal del acusado como coautor del delito de estafa, cerrando un proceso judicial que se prolongó por más de cuatro años.
Un caso que vuelve a alertar sobre estafas en la compra de vehículos
El caso se suma a otros episodios similares que ponen en evidencia los riesgos de las operaciones informales de compraventa de automotores. Los especialistas recomiendan nunca entregar dinero ni vehículos sin realizar previamente la transferencia y verificar la titularidad en el registro correspondiente.
La confirmación de la condena no solo representa un cierre judicial para la víctima, sino que también funciona como advertencia sobre un tipo de maniobra delictiva que sigue repitiéndose y que deja importantes perjuicios económicos.


















