Patricia Bullrich intentará sellar apoyos con el “Grupo de los 44″ para aprobar la reforma laboral y fiscal de Javier Milei
La jefa del bloque oficialista llegará con respuestas del Poder Ejecutivo a los reclamos que vienen planteando los bloques dialoguistas, muchos de ellos canalizados a través de los gobernadores, especialmente en lo que respecta al capítulo fiscal del proyecto.

La Libertad Avanza (LLA) encara este martes una nueva instancia clave en el Senado con el objetivo de limar asperezas con los bloques dialoguistas y destrabar los puntos más sensibles de la reforma laboral y fiscal impulsada por el Gobierno.
El eje de las diferencias pasa por tres temas centrales: la rebaja del Impuesto a las Ganancias, la creación del Fondo de Asistencia Laboral para cubrir indemnizaciones y la vigencia de la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo.
A partir de las 15, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, se reunirá con el llamado “Grupo de los 44”, la mayoría circunstancial que le permitió al oficialismo aprobar el Presupuesto y que ahora vuelve a ser clave para avanzar con esta iniciativa.

El encuentro, que se realizará en las oficinas de la bancada radical, buscará enhebrar los acuerdos necesarios para llevar la reforma al recinto el próximo miércoles 11 de febrero.
Bullrich llegará con respuestas del Poder Ejecutivo a los reclamos que vienen planteando los bloques dialoguistas, muchos de ellos canalizados a través de los gobernadores, especialmente en lo que respecta al capítulo fiscal del proyecto.
El oficialismo ya tiene asegurada la aprobación en general, pero sabe que la verdadera pulseada se dará artículo por artículo, sobre todo en aquellos que constituyen el núcleo duro de la reforma del presidente Javier Milei, orientada (según la Casa Rosada) a fomentar el empleo registrado.
Las negociaciones en el Senado avanzan en paralelo al diálogo que mantiene el ministro del Interior, Diego Santilli, con los mandatarios provinciales que rechazan una reducción de impuestos que pueda afectar las arcas locales. La tensión entre la necesidad de ajuste y la defensa de los recursos provinciales atraviesa todo el debate.
Desde el Congreso admiten que Bullrich está dispuesta a estirar las conversaciones hasta último momento antes de la votación, pero con una clara línea roja : evitar que se caiga alguno de los artículos centrales del proyecto. “La idea es ceder lo necesario, pero sin vaciar la ley”, deslizan fuentes parlamentarias.
El Gobierno necesita del respaldo de sus aliados para avanzar. Con apenas 21 senadores propios, LLA debe sumar los tres del PRO, los 10 radicales y los bloques provinciales para alcanzar los 37 votos necesarios tanto para abrir la sesión como para aprobar la ley en general y en particular.

El desenlace dependerá de cuánto esté dispuesto cada sector a ceder en una negociación que combina urgencias políticas, señales al mercado laboral e intereses fiscales.
Baja del Impuesto a las Ganancias
Uno de los temas que más fricción genera entre el Gobierno y los gobernadores es la baja del Impuesto a las Ganancias para las empresas, porque afecta directamente a los ingresos de las provincias.
La propuesta oficial reduce la alícuota del 35% al 31,5%, y los mandatarios aliados advierten que eso implicaría una pérdida de unos 3 billones de pesos para sus distritos.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la medida como un incentivo para crear empleo y explicó que el impacto fiscal recién se sentirá en 2027 y sería de alrededor de 1,5 billones de pesos.

Este punto es el que más tensión genera en la negociación, ya que no solo se discute la baja de Ganancias, sino también la reducción de aportes patronales (que afecta al sistema previsional) y cambios en impuestos internos a autos, aviones, embarcaciones y bienes considerados suntuarios.
Financiación de las indemnizaciones
Otro foco de debate es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, por el cual las empresas aportarían un 3% de las contribuciones que hoy van a la ANSES para cubrir eventuales despidos.
En las conversaciones se analiza que este mecanismo sea exclusivo para las PYMES y no para las grandes compañías, con el objetivo de financiar las indemnizaciones. El Gobierno sostiene que el sistema previsional se financia en su mayor parte con recursos del Tesoro y no solo con aportes patronales.















