Milei enviará al Congreso el acuerdo comercial firmado con Estados Unidos y se refuerza la agenda legislativa
Tras la concreción de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos, Javier Milei enviará el proyecto al Congreso para su tratamiento.

El Gobierno firmó el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, cuya noticia fue comunicada por Pablo Quirno durante la jornada de este jueves 5 de febrero mientras el canciller se encuentra en Washington. Horas después, anunciaron que enviarán el proyecto al Congreso para su tratamiento.
“El acuerdo tiene como objetivo reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y promover la inversión en sectores estratégicos como la energía, los minerales críticos, la infraestructura y la tecnología”, detalla el comunicado.
En el mismo, revelaron que el acuerdo comercial será remitido al Congreso para su correspondiente tratamiento. “El presidente confía en que los legisladores entiendan la responsabilidad que tienen por delante para estar a la altura de esta oportunidad sin precedentes”, concluyó el documento firmado por Milei.
Los detalles del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos sellado por Milei y Trump
“Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos ¡La Argentina será próspera!”, destacó desde sus redes sociales. Cabe recordar que el anuncio oficial sobre el pacto sellado entre Javier Milei y Donald Trump se dio en primera instancia el pasado jueves 13 de noviembre de 2025.
En aquella jornada, la Casa Blanca anunció un marco de entendimiento para avanzar hacia un acuerdo comercial y de inversión recíproco con Argentina. El comunicado señaló que el objetivo es “profundizar la cooperación bilateral” y crear un entorno claro y regulado para el comercio y la innovación entre ambos países, por lo que se trata de un paso político donde todavía faltaba redactar el texto final y cumplir los trámites domésticos antes de que el convenio entre en vigencia, detalles que ya se resolvieron.
En la práctica, el acuerdo contempla aperturas arancelarias y acceso preferencial para productos concretos: medicamentos, insumos químicos, maquinaria, tecnologías de la información, vehículos y una lista amplia de bienes agroindustriales.
Además, Estados Unidos podría eliminar aranceles recíprocos para ciertos insumos naturales usados en la industria farmacéutica argentina, si se verifican las condiciones de seguridad de la cadena de suministro. Esto debería facilitar tanto las exportaciones como las importaciones entre los dos socios.
Otro punto central es la reducción de trabas no arancelarias: Argentina se comprometió a eliminar licencias de importación que restringían el ingreso de bienes, a suprimir ciertas tasas estadísticas y aceptar –en muchos casos– estándares internacionales o certificados estadounidenses (como los de la FDA para fármacos y dispositivos). Para exportadores y distribuidores esto significa procesos más simples y menos costos por pruebas duplicadas.
El capítulo técnico incluye propiedad intelectual y estándares: el gobierno de Milei se comprometió a endurecer la lucha contra la piratería y a avanzar en la alineación de su régimen de patentes con normas internacionales. En paralelo, el acuerdo abre la puerta a tratar cuestiones sensibles como empresas estatales y subsidios industriales, de modo de evitar distorsiones competitivas que afecten el comercio bilateral.
Trabajo, ambiente y seguridad económica aparecen como pilares transversales: Argentina promete proteger derechos laborales reconocidos internacionalmente, prohibir importaciones hechas con trabajo forzado y adoptar medidas ambientales (por ejemplo, combatir la tala ilegal y regular subsidios en pesca).
También acordó colaborar con el país norteamericano en controles de exportación, evasión de aranceles y seguridad de inversiones, una señal de que la relación no será sólo comercial sino estratégica.














