Hospitales universitarios: el Gobierno busca destrabar el conflicto por $79 mil millones en la previa a la marcha
La Casa Rosada convocará a rectores para redefinir el reparto de fondos del programa “Hospitales universitarios”, cuya ejecución está frenada desde hace cinco meses. Las universidades advirtieron que podrían dejar de funcionar en 45 días y apuntan contra el Gobierno por la demora en distribuir los recursos.

En la antesala de una nueva Marcha Federal Universitaria, el Gobierno nacional pretende desactivar otro foco de conflicto: la distribución de los fondos destinados a hospitales de la UBA. Esta controversia se dio en torno a una partida de casi $79 mil millones cuya ejecución permanece frenada desde comienzos del 2026.
Controversia por el programa “Hospitales universitarios”
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, confirmó que, tras el desarrollo de la marcha universitaria que fue convocada para este martes 12 de mayo, el Ejecutivo tiene en carpeta llamar a los rectores de las universidades que cuentan con hospitales a fin de conformar una comisión que se encargue de establecer un nuevo criterio de distribución de los recursos.
Esta discusión no se vincula con el presupuesto universitario general del 2026, el cual se ejecuta de forma automática, sino puntualmente con los fondos del programa “Hospitales universitarios”, que está administrado por la subsecretaría que conduce Álvarez y que depende del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello.
Lo que detalló este funcionario es que la partida total asciende a $79.763 millones. El Gobierno decidió suspender temporalmente las transferencias hasta que quede definido un esquema de distribución por fuera del “lobby político” y más equitativo, tal como lo planteó Álvarez.
La decisión no está exenta de críticas provenientes de las universidades nacionales. Según autoridades académicas, se van a cumplir cinco meses que no reciben fondos, por lo que la situación financiera afecta el normal funcionamiento de estas instituciones de enseñanza y salud.
La semana pasada, las universidades advirtieron que de mantenerse esta situación, su caudal de fondos alcanza para 45 días más, por lo que los hospitales universitarios se verían obligados a no operar más. Pero desde el Gobierno cuestionaron el peso presupuestario que tendría la UBA dentro del sistema.

Entretanto, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, responsabilizó al Ejecutivo por la demora. “El Gobierno define el criterio de distribución, como lo hizo en 2024 y 2025. Puede ser por cantidad de pacientes o complejidad, pero eso debió resolverse en enero. No pueden dejar cinco meses sin pagarle un peso a los hospitales”, advirtió.
La demora en convocar a las universidades para discutir el nuevo esquema también generó cruces entre ambas partes. Álvarez sostuvo que la negociación se volvió compleja por la postura de sectores universitarios, especialmente de la UBA y del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), a quienes acusó de priorizar intereses políticos.
También se expresó al respecto la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien criticó la resistencia de algunas autoridades académicas: “Se excusan en la autarquía para hacer lo que se les da la gana y no aceptar ninguna sugerencia”, dijo. Mientras tanto, el conflicto eleva temperatura con la tensa relación entre el Gobierno y el sistema universitario en un escenario enmarcado por los reclamos presupuestarios y las protestas en las calles.















