Victoria Villarruel, vicepresidenta de Argentina. Foto: Instagram @victoria.villarruel
Victoria Villarruel, vicepresidenta de Argentina. Foto: Instagram @victoria.villarruel

Victoria Villarruel difundió un extenso texto a través de sus redes sociales luego de la exclusión que sufrió en el Tedeum del 25 de mayo por parte del propio Gobierno. La vicepresidenta de la Nación y titular de la Cámara de Senadores quedó fuera de la comitiva gubernamental que acompañó al presidente Javier Milei y en su posteo, rescató el legado de la Revolución de Mayo y definió a la gesta de 1810 como un emergente directo de la tradición histórica nacional.

El escrito de la funcionaria ponderó las raíces de la emancipación y rescató “una concepción de la libertad que siempre reconoció la eminente dignidad de la persona humana bajo el orden natural y divino”. Además, fijó su posición doctrinaria sobre la independencia al remarcar de modo tajante que “ser libres, para nuestros próceres, era asumir la responsabilidad de nuestro propio destino sin abdicar de nuestra identidad”.

Sumado a eso, convocó a la ciudadanía a custodiar la herencia de los próceres frente a las problemáticas actuales de la modernidad global y destacó de forma especial el reciente anuncio de la primera encíclica del Papa León XIV, un documento del Vaticano abocado al resguardo del trabajador frente al avance tecnológico.

La vicepresidenta tomó la postura del Sumo Pontífice y subrayó: “Es necesario recuperar la comprensión del verdadero significado y la verdadera grandeza de la humanidad tal y como los concibe Dios. El desafío al que nos enfrentamos actualmente no es tecnológico sino antropológico”.

En paralelo, planteó que el dilema central de la política del siglo XXI repite las mismas encrucijadas ideológicas que marcaron las discusiones del primer gobierno patrio. La abogada insistió en que los desafíos de la gestión pública giran en torno a “la defensa de la soberanía y la protección de la dignidad humana”.

En el cierre de su intervención en las redes sociales, apeló al fervor patriótico tradicional con una arenga directa. “Que los valores fundacionales de nuestra Patria nos sigan guiando en esta encrucijada de la historia. ¡Viva la Patria! ¡Todo Por Argentina!​”, cerró.

La exclusión de la vicepresidenta en el Tedeum del 25 de mayo rompió con el protocolo de los dos años previos de mandato y dejó expuesto un distanciamiento irreconciliable con la cúpula del Ejecutivo. La titular de la Cámara Alta intensificó sus críticas hacia el rumbo de la administración nacional en reiteradas ocasiones y sumó roces directos con los ministros.