El dulce de frutilla es un clásico de la cocina argentina por su versatilidad y sabor exquisito. Es ideal para acompañar tostadas, rellenar tartas o disfrutar con quesos.
Además, al prepararlo con fruta fresca, azúcar y limón, se logra conservar ese sabor casero que recuerda a las recetas de nuestras abuelas. A continuación, la fórmula tradicional para hacerlo en casa de manera sencilla y con un resultado bien artesanal.
Receta para el dulce de frutilla casero
1 kg de frutillas frescas
700 g de azúcar (podés ajustar entre 600 y 1.000 g según el dulzor que quieras)
Jugo de 1 limón
Dulce de frutilla. Foto: Freepik
Paso a Paso
Retirá los cabitos y lavá bien las frutillas.
Cortalas en mitades o cuartos para que se cocinen más rápido.
Colocá las frutillas en un bowl grande.
Agregá el azúcar y el jugo de limón.
Mezclá y dejá reposar entre 2 y 12 horas en la heladera. Esto hace que larguen su jugo y el dulce quede más brillante.
Pasá todo (frutillas + jugo) a una olla amplia.
Llevá a fuego medio.
Cuando rompa hervor, bajá el fuego y revolvé seguido para que no se pegue.
Cociná 30 a 45 minutos, retirando la espuma que se forma arriba.
Punto del dulce
Sabés que está listo cuando:
Al colocar una cucharadita en un plato frío, no chorrea y forma una huella más espesa.
Si querés un dulce más “liso”, podés pisar apenas las frutillas o procesar una parte.
Dulce de frutilla. Foto: Freepik
Envasado del dulce de frutilla
Envasá caliente en frascos esterilizados.
Cerrá bien y colocá los frascos boca abajo 10 minutos para hacer vacío.
- Tip extra: para un sabor más intenso se le puede agregar un chorrito de esencia de vainilla al final o un par de cucharadas de pectina para que quede más firme, igual que las mermeladas tradicionales.